Un debate muerto en el intento

Luis Villamor SANTIAGO

GALICIA

Tres no discuten si uno no quiere, y el refractario es el PSOE, que se niega a aceptar el debate catódico sobre los presupuestos sin Fraga como maquinista del PP

26 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El encaje de bolillos se le antoja prácticamente imposible a los socialistas, y mañana es más que probable que no haya debate en la tele gallega sobre los dineros que invierte el Estado en Galicia en el 2005. La reunión del consello de administración de esta mañana arranca prácticamente sentenciada. En el BNG dicen que la idea del debate salió de su laboratorio de formas, dispuesto como está Quintana a apuntarse a un bombardeo, para asomar la cabeza y tratar de dejar en evidencia las cifras de Rodríguez Zapatero en Galicia. Al PP le quiere echar en cara que ahora reclama lo que no demandó en su momento al gobierno amigo. El debate se quedará en fase virtual, porque el PP no manda a Fraga a primera línea catódica, ni acepta que el PSOE abra y cierre las intervenciones, que para algo gobierna en Madrid, y se trata de las cifras del Estado. Los populares quieren tener la manija de las formas y los tiempos, y están dispuestos a que Núñez Feijoo dé la batalla en la TVG para frustrar la alternativa socialista en las próximas autonómicas. Pero al PSOE le gusta Fraga. Touriño quiere debatir al mismo nivel con el presidente de la Xunta, el tótem con el que ha de medirse en las autonómicas. Si Fraga no está, para qué arriesgar en la operación. Los socialistas reclaman que el debate de las cifras del Estado, una vez que han dado ya por fracasadas las conversaciones previas, se traslade al Parlamento. Estos días han puesto en duda que Fraga pueda aguantar un debate de una hora en televisión para hablar de las cifras del Estado en Galicia. Los nacionalistas creen que la postura del PSOE es una excusa de mal pagador y que los socialistas juegan a encajar el menor desgaste electoral posible. No tendrán que encarar la diferencia de 921 millones de euros que, según PP y BNG, le faltan al Gobierno de Zapatero para satisfacer las demandas del Parlamento gallego sobre el Plan Galicia. Después del debate Fraga-Sánchez Presedo, aquel que moderó en gallego Manuel Campo Vidal en el Hostal dos Reis Católicos, los intentos de reeditar en Galicia algo siquiera parecido han devenido inútiles. Habrá sucedido al final, si se consuma la discordia, como con aquellos primeros ministros ingleses de los cincuenta, que recelaban de los usos electorales de la tele.