El zorro respira más tranquilo

La Voz

GALICIA

BARRY BATCHELOR

El mundo a los cuatro vientos La muerte de un niño en una cacería en Devon refuerza los argumentos de los detractores de una práctica secular cuya prohibición se debatirá el miércoles

12 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La caza del zorro es a Gran Bretaña lo que los toros a España. Y, como en España, el secular deporte británico, que rivaliza con el té de las cinco y la niebla londinense en la lista de tópicos, también está enrocado desde hace años en una agria polémica que enfrenta a los que defienden la continuidad de una arraigada tradición con quienes deploran la que consideran una distracción bárbara, clasista y cruel que no merece ser signo distintivo de Gran Bretaña. Si en el pulso entre defensores de la actividad preferida de la nobleza y las clases altas del país los últimos llevaban clara ventaja, la muerte de un menor en medio de una cacería ha puesto contra las cuerdas a quienes apuestan por conservar la tradición. La policía británica confirmó ayer que un niño de 13 años pereció tras ser alcanzado por un disparo durante una cacería de zorros en el condado de Devon, al sudeste de Inglaterra. Aunque fue evacuado en helicóptero al hospital, los médicos no pudieron hacer nada por salvar la vida al muchacho y a los agentes no pudieron hacer más que abrir una investigación interrogando a los participantes en la cacería examinando sus armas. El suceso se ha divulgado tres días después de que el líder laborista de la Cámara de los Comunes, Peter Hain, anunciara que los parlamentarios británicos debatirán el próximo miércoles el proyecto de ley para prohibir la caza del zorro. La controvertida propuesta legislativa se votará primero en la Cámara baja, donde se debatirá en un solo día, para someterse después a la opinión de los Lores, que podrían bloquearla. Ahora bien, el Gobierno ya ha previsto este escollo y ha amenazado con recurrir a la denominada ley parlamentaria -que no precisa el apoyo de los Lores- para forzar que la prohibición entre en vigor. Empeño laborista Los intentos de abolir la caza del zorro no son nuevos. Desde que el laborismo llegó al poder en 1997, la Cámara baja ha apoyado por amplia mayoría la iniciativa, pero los esfuerzos por poner fin a esta práctica con siglos de historia se han topado siempre con la oposición de los Lores. El primer ministro británico, Tony Blair, es una de los principales amenazas para la continuidad de la diversión preferida de las clases acomodadas, que no dudaron en agriar el cumpleaños de la primera dama británica para defender la continuidad de una tradición que arranca del siglo XVII. Unas 150 personas se manifestaron el sábado ante la residencia oficial de los Blair mientras Cherie celebraba la fiesta de su medio siglo de vida. Un hombre vestido sólo con una máscara con el rostro de Tony Blair llevaba una pancarta defendiendo la caza del zorro, mientras que una mujer, que encarnaba a Cherie Blair, posaba con los senos desnudos frente a la residencia del primer ministro en el noroeste de Londres. Los manifestantes, que llegaron en tractores, camionetas y vehículos Land Rovers, afirmaron que estos actos de protesta no harían más que aumentar si se mantienen los planes de abolir una actividad que ya ha sido prohibida en Escocia. Muerte de un menor Pero su empeño tiene pocos visos de llegar a buen puerto. Son mayoría los británicos que rechazan una actividad que maltrata tanto al zorro como a los perros que participan en la cacería, hasta el punto de que la reina Isabel pidió hace unos años a su hijo Carlos que acatase la voluntad del pueblo y dejase de practicar el que era su deporte favorito. Ahora bien, la práctica no se abolirá de la noche para la mañana. El zorro podrá seguir cazándose durante dos años más.?