El alcalde, del Partido Popular, resalta el complejo acuático local y los ocho pazos como atractivos para los romeros
22 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Manuel Fernández Rincón, alcalde de Amoeiro por el Partido Popular, recorrió hace cuatro años la Vía da Prata desde su municipio como hay que hacerlo: a pie. Con él, otras cuatro docenas de personas y Protección Civil, y el grupo se plantó en Compostela en tres días. Llegaron todos, y en Santiago se les unieron algunos que acudieron en coche. «Non facía dano que entón estivese un pouco mellor sinalizado», recuerda. A la hora de hacer balance de lo que va de Xacobeo, se muestra optimista: «Por aquí ya han pasado 6.000 peregrinos en lo que va de año», asegura. -¿Qué aporta la Vía da Prata al Ayuntamiento de Amoeiro? -Realmente, mucho no porque va un poco separado del centro del municipio. Eso sí, tenemos dos ramales, ya que el Camino se bifurca. -O sea, que nadie vive de él. -Vamos a ver, recientemente pasaron 70 personas juntas, que durmieron aquí, en la Casa da Cultura. Llegaron a la una de la tarde, y claro, siempre hacen gasto, compran algo. -No está mal recibir peregrinos de 70 en 70. -Pues no hace mucho acogimos a 2.800. No durmieron aquí, sino que cruzaron el municipio. Tenemos una Protección Civil que funciona muy bien y siempre acompaña y ayuda hasta el límite con el Ayuntamiento de Cea. -¿Cómo está la Vía da Prata? -Por aquí, muy limpia. Siempre me gustó que estuviera así. -¿Quién paga esa limpieza? -Nosotros, el Ayuntamiento. Siempre con cargo a nosotros. -¿Qué me dice de la señalización? -Está bien señalizada desde hace siete u ocho años, desde antes del anterior Xacobeo, tanto con mojones como con las flechas amarillas. -¿Tiene el peregrino algún sitio que le atraiga? -Las piscinas, nuestro complejo deportivo, sin duda. Creo que fue el año pasado cuando venía una cuadrilla de 15. Fui a saludarlos y los llevé a las piscinas. Mire, a nosotros nos gusta tratar bien a los peregrinos. -¿Y patrimonio? -Contamos con muchos pazos, ocho exactamente. Uno de ellos, San Damián, lo acaban de poner como turismo rural de lujo. Merece la pena ir a verlo. -O sea, que no suman muchas protestas. -Si protestan, lo hacen en otros sitios, no en Amoeiro. Incluso tenemos un plano que lo facilitamos si hace falta, y nos felicitaron por él. -¿Cómo son sus relaciones con la Consellería de Cultura? -Son buenas. -Aunque deduzco que no les dan ni un euro. -Bueno, la Casa de Cultura que tenemos está casi toda subvencionada por la Consellería (algo también dio la de Familia), y fueron 50 millones de pesetas (300.000 euros). -¿Y usted no pide nada para la Vía da Prata? -Tengo el Camino limpio y señalizado, así que ahí no pido nada, no lo necesito. Además, Cultura nos subvenciona un festival todos los años con 3.000 euros. -¿Los vecinos de Amoeiro saben que por aquí pasa el Camino? -Tienen conciencia de eso, no lo ignoran. En unos sitios más que otros, como es lógico. -¿Santiago actúa como un motor de arrastre de Galicia o como algo que lo chupa todo? -No lo sé. No sé lo que le dan a los otros municipios. -Yo tampoco, pero todos quieren un albergue. -Yo ya solicité en su día uno, y se fue a Cea. Y del resto, ya le digo: estoy contento con la actuación del conselleiro, y de hecho él se me ofreció para lo que hiciera falta. Volviendo a su pregunta anterior, pues hombre, Santiago es Santiago, y allí va toda la gente. -¿Hay demasiados Caminos en Galicia? -Yo creo que debería haber dos: el Francés y la Vía da Prata. -Aunque por éste hay muestras de feísmo. -En los pueblos se están restaurando las casas antiguas. Incluso tenemos uno abandonado, Fondo da Vila.