El mundo a los cuatro vientos Gran Bretaña controlará mediante satélite a 5.000 peligrosos delincuentes, que tendrán que llevar encima una pulsera electrónica durante las 24 horas del día
19 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El primer ministro británico, Tony Blair, necesita un lifting político. La factura que le ha pasado su apuesta precipitada en la invasión de Irak ha sido muy alta. Además de unas profundas ojeras y unas imparables entradas, su deterioro político se ha reflejado en las últimas elecciones municipales y parlamentarias realizadas en Inglaterra. Para revalorizar su deteriorada imagen de cara a las generales del próximo año, Blair anunciaba ayer el inicio de otra guerra, esta vez contra la inseguridad ciudadana, de la que espera que le produzca mejores resultados que su hazaña en Irak. Blair, al igual que hizo en su campaña iraquí, echará mano de la tecnología más sofisticada para mantener a los criminales más prolíficos bajo control. En concreto, las autoridades británicas esperan que en cinco años se ponga fin a la inseguridad ciudadana dando por concluido lo que Blair calificó ayer como «el consenso social y liberal sobre ley y orden de los años 60». Para ello, el primer ministro británico quiere vigilar desde el espacio mediante satélite a los 5.000 criminales que cometen el 10 % de todos los delitos en Inglaterra y Gales. Pulsera electrónica La manera de controlar a estas joyas es sencilla. Estos criminales serán etiquetados con una pulsera electrónica de la que serán incapaces de desprenderse y que estará en contacto con un satélite, con lo que la policía sabrá en todo momento dónde se encuentran estos delincuentes, lo que alguien calificaba ayer en Londres como un «matrix carcelario pero sin barrotes». O en otras palabras: «un Gran hermano gigante». El objetivo del Ministerio del Interior es poder controlar en siete años mediante este sofisticado invento a unos 18.000 criminales las 24 horas del día. También se instalarán controles fronterizos electrónicos y se impondrá el carné de identidad, se nombrarán 20.000 nuevos agentes no policiales de apoyo, se mantendrá en 138.000 el número de las fuerzas policiales y se reforzará la identificación a priori de futuros delincuentes, así como el apoyo psicológico y médico a los criminales motivados por el consumo de droga. Blair también informó que entre las medidas a tomar destacará el aumento de los castigos contra los delitos sexuales, aspecto que cobra mayor relevancia en el Reino Unido, donde este tipo de agresiones va en aumento. Discriminación Lo cierto es que la situación es preocupante. Tal y como informaba ayer la BBC, en un intento por conocer la extensión del crimen en el país, el Ministerio de Interior contabilizó el año pasado 66.000 incidentes cada día. «No queremos un regreso a los viejos prejuicios y discriminación, queremos normas, orden y un comportamiento correcto, acorde con lo que desea y aspira una sociedad», indicó Blair durante la presentación de su proyecto. El objetivo es reducir la delincuencia en un 15% para el 2008. El propósito de Blair no es otro que el de devolver la agenda política del país a los problemas domésticos y alejarlos de la desastrosa política internacional y su embarazoso traspiés en Irak. Así, el premier envió otro mea culpa a la sociedad británica al señalar que hasta ahora la política de seguridad ciudadana no había sido lo suficientemente fuerte. Y eso que ha descendido el número de robos en viviendas, delito muy repetido en Gran Bretaña. Pero a partir de ahora, según el primer ministro británico, la política de seguridad ciudadana será todo lo fuerte que la ley lo permita. Blair agregó que, por primera vez en su vida como político, puede decir que «los políticos, la sociedad y la policía estamos en el mismo bando». ¿Significa esto que hasta ahora estaban en bandos distintos?