Cientos de padres falsean el censo para conseguir plaza en los colegios

La Voz E. Á. | SANTIAGO

GALICIA

La Confederación de APA públicas exige que se centralicen las matrículas para evitar fraudes La Administración ya ha detectado 196 irregularidades, la gran mayoría en las ciudades.

03 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?a picaresca en las matrículas escolares está de nuevo de actualidad, tras las denuncias presentadas en las últimas semanas por padres coruñeses. Falsear el censo para que la vivienda aparezca próxima al colegio, la declaración de la renta, o solicitar plaza en más de un centro -algo que está prohibido- son prácticas que se repiten todos los años, y para las que no se han establecido mecanismos de control suficientes desde las administraciones. La Consellería de Educación ha detectado hasta el momento 196 irregularidades en las provincias de A Coruña, Pontevedra y Lugo -la mayoría en la primera, al haberse presentado más denuncias- sobre duplicidades de matrícula en las etapas de infantil y primaria del próximo curso. Para los padres, los más perjudicados son siempre los niños, por lo que reclaman una implicación a las distintas administraciones para evitar estos fraudes. Centralizado «En los ciclos de formación profesional superiores, este problema se ha solucionado con el distrito único», recuerda la presidenta de Confapa Galicia, Nuria Martínez. Con este sistema, los datos están centralizados, con lo que resulta imposible que un alumno acabe preinscrito en dos institutos diferentes. El director xeral de Centros de Educación, Alberto González Armesto, recuerda que esta práctica no se debe a un simple despiste, sino a que los padres «pensan que así teñen máis posibilidades». Al hacer la preinscripción en dos colegios, y si no se detecta a tiempo, acaba quedando una plaza desierta, con la consecuencia de que otro niño que podría haberla ocupado debe matricularse en otro centro. El que pierde es el niño Evitar este fraude, así como el del falso empadronamiento o la renta, es difícil. La delegada de Educación en A Coruña, Elena Menéndez, aseguraba esta semana que se comprueba cuando existe una denuncia de algún padre, y que la Consellería lo que hace es enviar la queja al concello correspondiente, para que compruebe si el empadronamiento es real. Al final, el cruce entre administraciones o la ausencia de denuncias provoca que estas prácticas se repitan año tras año. Si se detectan, la solicitud de los padres que han cometido la irregularidad pasa al último lugar en la lista de peticiones. González Armesto, que admitei que el número de duplicidades registradas este año es significativo, asegura sin embargo que «vendo o que pasou este ano, o ano que ven xa non volve pasar», señala. Por el momento, los únicos perjudicados son los niños que cumpliendo los criterios no consiguen entrar en el centro elegido.