Francia resucitó en dos minutos

Mariluz Ferreiro | Redacción

GALICIA

El equipo de Jacques Santini remontó ante Inglaterra con dos goles de Zinedine Zidane firmados en el tiempo añadido

14 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Dos minutos fueron suficientes. Por si al viejo continente no le había quedado claro después de aquella remontada histórica del Manchester United ante el Bayern de Múnich en el Camp Nou, la Eurocopa lo ha vuelto a demostrar. Al final, el destino del encuentro entre dos potencias futbolísticas, entre dos equipos con estrellas mediáticas, entre Francia e Inglaterra, se resolvió en un puñado de segundos. Miserables o gloriosos segundos, según el color del aficionado que lo mire. Los bleus vencieron con una remontada rubricada por Zidane (2-1) cuando el encuentro agonizaba en el tiempo añadido. Zizou apareció en el momento justo para despertar a los galos de una pesadilla que se parecía a la del Mundial del 2002. Comenzó el encuentro con una Inglaterra dispuesta a asfixiar a su rival con su ímpetu. Francia supo resistir la presión de su contrincante, personificado en el joven Rooney, que parecía espoleado por el hecho de compartir césped con tanta figura. Pero el conjunto de Jacques Santini se apoderó poco a poco del partido. Cada equipo se entregó entonces a su propio estilo. Los pross mantuvieron su orden, pero bajaron en empuje y los franceses se quedaron con el balón. Pero el cuadro galo, que cuenta junto con Holanda con uno de los mayores arsenales ofensivos del torneo, careció de profundidad. Henry era un convidado de piedra entre la defensa inglesa y Zidane sólo se deleitaba con algún que otro regate lejos de la portería. Sólo Gallas y Pires mostraban capacidad de desbordar por su banda. Los ingleses seguían mirando al cielo, enviando balones por alto para que Owen surgiera de la nada en la que se encontraba inmerso o esperando a que el explosivo Rooney, en guerra con toda la zaga rival, corriera hacia la meta de Barthez. Y así transcurría el choque, sin noticias de Beckham. Hasta que el madridista acarició el esférico en una falta y le sirvió a Lampard el remate a gol. Así, sin más bagaje, alcanzó Inglaterra al descanso con un 1-0. Tras la reanudación, los ingleses llevaron hasta los últimos extremos su elección: para ellos la victoria y para Francia, el balón. Pero no las oportunidades. Los galos se estrellaban contra los centrales ingleses. Henry se pegó a la banda y cobró protagonismo, pero sin resultados. Parecían confirmarse las peores sospechas de los franceses: la carencia de gol que habían padecido en los amistosos también se ponía de manifiesto en su debut en la Eurocopa. Para su mayor desesperación, uno de los capítulos de la particular guerra del infatigable Rooney acabó en penalti. Pero Beckham, que no falló ante Argentina en el último Mundial, no pudo superar a Barthez. Fue sólo el primer indicio de la tragedia para Inglaterra. Cuando los de Eriksson pensaban ya en los vestuarios, Primero Zidane surgió de las sombras para ejecutar de forma magistral una falta, en el minuto 91. Después, Henry aprovechó una cesión inexplicable de Gerrard y James derribó al delantero francés en el área. Esta vez fue Zizou el que se dispuso a lanzar la pena máxima. Sin titubeos, el madridista engañó al meta y lanzó la pelota contra el lateral de la red. Era el minuto 93. Era el fin de Inglaterra y el principio de Francia.