La piscina más profunda del mundo

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GALICIA

El mundo a los cuatro vientos La instalación «Nemo 33», inaugurada ayer en Bruselas, permite a buceadores aficionados y profesionales realizar descensos de 33 metros

01 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El nuevo paraíso del submarinismo no está en los fondos caribeños ni en los arenas coralinas de los Mares del Sur. El nuevo referente para los amantes del mundo subacuático está en Bruselas y en su nueva piscina, que es la más profunda del mundo. Se llama Nemo 33 , cuenta con cinco niveles y los que naden en ella tendrán la posibilidad de bajar hasta los 33 metros siempre que vayan provistos de aletas y una buena bombona de oxígeno. La piscina, que empezó a construirse en el año 2000, servirá principalmente para que los profesionales y aficionados al submarinismo puedan llevar a cabo sus entrenamientos. También podrán realizarse en ella experimentos de investigación científica. El agua se calienta mediante paneles de energía solar que han sido colocados en el techo del edificio que la alberga. Esto permite que la temperatura se mantenga de forma constante y uniforme en 30 grados centígrados. Esto hace posible que los buceadores no tengan que llevar traje de neopreno para protegerse del frío. La construcción consta de cinco niveles e incluye varias cuevas submarinas, tres conductos de aire fresco y un tubo con un diámetro de seis metros a través del cual se puede bajar, de forma controlada, al punto más profundo de la piscina. El proyecto, que costó unos 3,2 millones de euros, dará la oportunidad a los aficionados al buceo de conseguir de manera segura los certificados necesarios para la práctica de este deporte y también permitirá a los profesionales entrenarse en buenas condiciones. Además, en el punto más profundo, que cuenta con agua clara y caliente y que está sometido a una gran presión, los investigadores científicos encontrarán condiciones de trabajo especialmente confortables para llevar a cabo sus proyectos. Con la fascinación que siempre han despertado las piscinas de grandes dimensiones, Nemo 33 promete convertirse en el equivalente científico y deportivo de la mítica piscina del hotel Biltmore de Miami, alrededor de cuyas espectaculares dimensiones se dieron cita célebres artistas de Hollywood y figuras famosas de la realeza europea. Por convocar, incluso convocó a Al Capone, que era huésped habitual de este hotel que se hizo famoso por sus espectáculos acuáticos. El popular Johnny Weissmuller empezó en esta gran bañera como instructor de natación y batió en ella varios récords del mundo.