La oposición celebra que el grupo que sustenta el Gobierno «abadone posicións de rodillo» El Parlamento insta a la Xunta a debatir el Avance de Directrices de Ordenación
30 mar 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Hubo acuerdo parlamentario entre los tres grupos de la cámara para reformar la Lei de Ordenación Urbanística e Protección do Medio Rural, que deberá entrar en O Hórreo antes del verano, junto con las Directrices de Ordenación do Territorio. El texto será modificado con el concurso de todos los sectores económicos y sociales de la comunidad. Así quedó establecido en una moción socialista, enmendada por el PP, que supuso el consenso inequívoco de populares, nacionalistas y socialistas, en un asunto clave para Galicia. La oferta de consenso la formuló el titular de Política Territorial, Alberto Núñez Feijoo, el 17 de marzo en el Parlamento, y ayer fue el popular Juan Casares el encargado del darle el sí al PSOE, que recogió en una moción el guante del Ejecutivo. Estuvo de acuerdo también el BNG, y así lo expresó Xosé Henrique Rodríguez Peña. La oposición celebró el cambio de chip del Gobierno, a la hora de reformar una ley que, en un año, se ha estrellado contra el entramado rural. Cambio de talante «Está ben que abandonen aquelas sesións de rodillo e apisonadora, valoramos en positivo ese cambio de talante e recoñecemos que a lei, tal e como está, ten certas aportacións positivas, e non estamos a favor de que se modifique de todo», manifestó el socialista Ismael Rego como forma de escenificación del consenso. Se trata de establecer una guía duradera para la ordenación urbanística del país, porque en la ley actual, tal y como reconoció el conservador Juan Casares, «hai elementos que por non estar ben definidos son de moi difícil aplicación». El grupo que apoya al Gobierno autonómico lo dejo bien claro: «Queremos estar cas forzas da oposición, debatir con técnicos e cidadáns, nun debate sosegado e sereo». Casares indicó que, en las Directrices de Ordenación do Territorio,«son prioritarias as urbes» y «facilitar a súa integración cos espacios colindantes». La Xunta pretende además definir los espacios que necesitan definición supramunicipal y «fornecer unha nova identidade do país». La nueva ley urbanística desbloqueará la imposibilidad de construir en las zonas rurales de los concellos que carecen de planeamiento o no lo tienen adaptado a la nueva ley.