Descendientes de esclavos africanos piden dos mil millones de dólares de indemnización a tres empresas que colaboraron con el tráfico de hombres
30 mar 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Sus antepasados fueron esclavos a los que se arrancó de tierras africanas para que trabajasen en las norteamericanas. Y ahora ellos quieren ser recompensados con 2000 millones de dólares por lo que consideran «la destrucción de su pueblo, su cultura, su religión y su patrimonio», es decir, por lo que las Naciones Unidas define como genocidio. Seis adultos y dos menores, según la agencia Reuters, tenían previsto presentar ayer en Nueva York una denuncia contra dos empresas norteamericanas y una británica que, según los demandantes, contribuyeron a que se consumara el genocidio de sus antepasados. Los barcos en los que llegaron millones de hombres negros los financiaba el hoy llamado FleetBoston Financial Corp, los aseguraba la London Society of Lloyds y quien se beneficiaba de la mano de obra era la R J Reynolds Tobacco Co, dueña de las plantaciones en las que se les obligaba a trabajar. Si la demanda se admite a trámite, esas son las tres compañías que tendrán que defenderse en un caso que manejará el letrado Edward Fagan, conocido por haber conseguido altas compensaciones de las compañías suizas por el caso del oro nazi y que actualmente conduce las denuncias contra empresas que colaboraron con el apartheid. Pruebas de ADN El conocido abogado afirmó ayer en la BBC que «Lloyd's sabía que lo que hacía iba a provocar la destrucción de la población indígena». Esta empresa es la aseguradora de barcos más grande del planeta y la más antigua del Reino Unido. Pero ni ella, ni el banco FleetBoston, ni la multinacional Reynolds tenían el lunes noticia de que fueran a ser denunciadas. Los demandantes aseguran tener pruebas de ADN que demostrarían que sus ancestros llegaron a Estados Unidos en barcos de esclavos entre 1619 y 1865. Deadria Farmer-Paellman, una de las demandantes, asegura que por culpa del esclavismo ella hoy no sabe quién es. «Sufro porque no sé quién soy, de qué nación provengo y por no pertenecer a un grupo étnico». «¿Por qué los descendientes de esclavos no pueden reclamar compensaciones por daños y genocidio cuando las otras víctimas de los mismos crímenes sí lo hacen?», se pregunta Fagan. Sin embargo, para Kofi Klu, quien lleva años haciendo campaña en Estados Unidos para que se reconozca el daño causado por la esclavitud a los descendientes de aquellos africanos, «las compensaciones económicas pueden ser contraproducentes. Nosotros lo que buscamos son cambios educativos, reparaciones que se traduzcan en hacer que las masas luchen contra el racismo, que es un producto directo de la esclavitud» asegura Klu. La demanda presentará problemas difíciles de resolver, según el abogado Fraser Whitehead, quien se pregunta «cómo se demostrará la culpabilidad de las empresas. Sería como decir que los fabricantes de armas facilitan los asesinatos».