Francisco Javier Velasco partió de Roncesvalles camino de Santiago «por curiosidad». Ni motivos religiosos, ni culturales, ni deportivos. Sólo curiosidad, «por capricho». Así que para «matar el gusanillo» dejó su casa de Zizur, en Pamplona, el 16 de enero y se puso en marcha -«siempre he sido muy andarín»-, hasta que se cansó y cogió el autobús de vuelta al hogar. Al día siguiente retomó la senda allí donde la había dejado y, cuando los pies le dijeron basta, regresó a casa otra vez. Una operación que repitió hasta llegar a Burgos, y ahí se acabó el autobús «porque ya eran muchas horas de coche y decidí hacer el Camino de verdad, con mochila y durmiendo en los albergues». La curiosidad llegó a rozar el aburrimiento en las etapas de Burgos a León porque «son un muermo, caminas y parece que no te has movido, miras hacia atrás y no ves absolutamente nada, no me extraña que la gente se salte esta parte porque es muy monótona». Como es prejubilado de Telefónica, «demasiado joven, pero esa es otra historia», Javier podía elegir cualquier época del año para peregrinar a Compostela, pero optó por el invierno «para evitar aglomeraciones y temperaturas extremas de calor» y, cómo no, «por curiosidad, quería ver cómo era el paisaje en esta estación». Y aunque el mal tiempo podía ser un inconveniente -«me la jugué a cara o cruz»-, este pamplonica de 54 años celebra que haya tenido tanta suerte. «Apenas llovió, no nevó y no tuve que enfrentarme a la niebla, ¿qué más puedo pedir?». Y, como suele ser habitual en esta época, Velasco decidió hacer el Camino solo, por supuesto «por curiosidad», porque «quería saber cómo me iba, ir por libre, estar conmigo mismo, llevar mi ritmo, sin prisas por llegar a ningún lado y no tener que esperar por nadie». A la que no le hizo tanta gracia que viajase sin compañía fue a su mujer que le «puso un poco de morros, porque son muchos días fuera». Y ahora que la curiosidad se ha convertido en entusiasmo Javier está dispuesto a repetir la experiencia, pero para que la mujer no se enfade, «a ver si se ella se anima y lo hacemos juntos el próximo octubre».