La cara oculta de la inmigración

Félix Soria VIGO

GALICIA

En el área de Vigo funciona una trama que, previo pago, falsea datos, compra testimonios y asesora a los «ilegales» para que obtengan permiso de residencia

06 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El marroquí Radouane Rafi, con pasaporte P534613, fue detenido en la primavera del 2003, acusado de haber entrado irregularmente en España, expedientado y, una vez comprobada fehacientemente su situación, fue expulsado el pasado 21 de enero. Lo noticiable del caso es que Rafi fue arrestado y expedientado por la policía nacional en Murcia, pero ha sido repatriado desde Galicia, donde fue localizado hace dos meses porque acudió a la comisaría de Vigo y presentó una solicitud de permiso de residencia avalada con un contrato de trabajo y un certificado municipal que acredita que el magrebí es vecino de Mos desde 1998. Según el certificado expedido por el Ayuntamiento de Mos, Rafi habitaba en el edificio del número 43 del barrio de Peinador, en la parroquia de Torroso. Y según el contrato de trabajo que presentó en la comisaría viguesa, había sido contratado por J.?P.?O., propietario de un local hostelero en Pazos de Borbén. Falsedades y paradojas Rafi no ha vivido jamás en el domicilio que figura en el certificado municipal de Mos. Tal como ha testimoniado a La Voz de Galicia la propietaria del inmueble, María J.?C.?P., que en los bajos explota una peluquería, al tiempo que la planta superior es el domicilio de la mujer y su familia. En paralelo, el empresario de Pazos de Borbén jamás ha tenido noticia de la existencia de Rafi, circunstancia esta que consta en una declaración jurada suscrita por J.?P.?O., con fecha 29 de enero del 2004 y de la que posee copia La Voz de Galicia. Amén de falsedades, abundan las paradojas. Así, por ejemplo, pese a que el certificado de residencia convertiría al marroquí en vecino de Mos, en la propuesta de contrato de trabajo que presentó en la comisaría viguesa el pasado 12 de noviembre la residencia que consta está en el número 56 de la calle Manuel Rodríguez, de O Porriño. En este impreso, además, aparece una precisión manuscrita que dice así: «Arraigo 5 años». Esta y otras contradicciones, junto a un oportuno intercambio de datos entre ayuntamientos y policía nacional han frustrado el ardid de Rafi y han revelado la existencia de una compleja trama.