La flota gallega afronta su último año con ayudas comunitarias

Espe Abuín REDACCIÓN

GALICIA

Los buques de litoral se preparan para ver reducido su calendario laboral en el 2004 La UE retirará en diciembre los subsidios a la construcción y renovación de buques

01 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

A la flota gallega se le cierra el grifo. El que comienza es el último año en el que las embarcaciones de menos de 400 toneladas podrán beneficiarse de las ayudas públicas que la Unión Europea (UE) ofrece a la construcción, renovación y modernización de buques. A finales de este ejercicio, Bruselas suprimirá del Instrumento Financiero de Orientación Pesquera (IFOP) las partidas destinadas a la adaptación de capacidades, cumpliendo así el acuerdo al que llegaron los Quince al negociar la nueva política común de pesca (PCP) y aprobar el adelanto de la supresión de las ayudas al 2004, en lugar del 2006, como en principio estaba previsto. En esta cuenta atrás para el fin de los subsidios públicos, la Administración gallega se ha marcado como objetivo prioritario la renovación de la bajura. Este segmento de flota tendrá de plazo hasta noviembre para sustituir unas embarcaciones que, en algunos casos, rondan los 30 años de antigüedad por otras más modernas y seguras.? Más días amarrados Pero no es ese el único reto que la flota gallega tendrá que afrontar este año. Después de haber conseguido en diciembre que la Comisión Europea aplazase las drásticas medidas que proponía para regenerar los caladeros de la costa Ibérica -obligando a los buques a amarrar 17 de los 30 días del mes-, los armadores tienen prácticamente asumido que el 2004 tendrá menos días laborables que el 2003. Antes del 31 de marzo, el comisario Franz Fischler deberá tener sobre su mesa un plan de recuperación a largo plazo que garantice que frente a Galicia y Portugal volverá a haber merluza y cigala. Y ese objetivo pasa por reducir la actividad pesquera. Reglas para Gran Sol Para los armadores de buques que faenan en Gran Sol este año se presenta algo más holgado. El incremento de cuota de merluza con el que el Consejo recompensó en diciembre cuatro años de estrecheces ofrece a los empresarios mayores garantías de llegar a finales del 2004 con cuota de merluza. Ahora bien, el aumento conseguido -2.000 toneladas- no evitará que los armadores tengan que continuar realizando cálculos y ejercicios de planificación para disponer todo el año de cuota. Pero la flota de Gran Sol también permanece a la expectativa de lo que le deparará la Comisión. Antes de mayo, el Ejecutivo comunitario tendrá que presentar su propuesta de regulación del esfuerzo pesquero y las embarcaciones gallegas podrían tener sorpresas.