La réplica acabó en un charco

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El mundo a los cuatro vientos Cien años después, los americanos no consiguieron imitar el primer vuelo con motor al hundirse en el fango la reproducción del avión utilizado por los hermanos Wright

17 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Miles de personas acudieron ayer a una cita con el pasado con la que se pensaba conmemorar un evento que cambió para siempre el futuro del ser humano. Sin embargo, la celebración del cien aniversario del primer vuelo pilotado con un sistema de control lateral fue un fracaso pasado por agua. El único que realmente voló a la hora prevista para el despegue de la réplica del Wright Flyer fue el presidente George W. Bush. Y lo hizo en un vehículo bastante más moderno que el pionero: el Air Force One . El 17 de diciembre de 1903 los hermanos Wright consiguieron pilotar un avión que durante 12 segundos permaneció en el aire y sobrevoló casi 37 metros de la colina Kill Devil Hill, junto al pueblo Kitti Hawk de Carolina del Norte. Allí se habían dado cita ayer cerca de 30.000 personas, el presidente Bush, ex piloto de la Guardia Nacional y las cuatro leyendas vivas de la aviación espacial: los astronautas Neil Armstrong y Buzz Aldrin -los dos primeros hombres que pisaron la Luna-, John Glenn -el primero que vio la Tierra desde el espacio- y Chuck Yeager -el piloto que rompió por primera vez la barrera del sonido-. Todos esperaban asistir a la nostálgica resurrección de aquel primer vuelo que marcó el inicio de la historia de la aviación pero la lluvia y la falta de viento abortaron la misión. Dos despegues frustrados El presidente Bush, al que su admirador John Travolta ofreció un paraguas a su llegada a la colina, se convirtió en el protagonista de un evento que acabó con la reproducción del biplano de los hermanos Wright hundido en un charco fangoso tras dos intentos de despegue frustrados. La idea de la Casa Blanca era aprovechar el aniversario de aquel vuelo para anunciar una nueva misión espacial cuyo destino sería la Luna. Sin embargo, las críticas despertadas por los rumores del costoso proyecto, cuando la NASA atraviesa por la peor crisis de su historia, cambiaron los planes del presidente que, si se decide a anunciar el viaje, lo hará durante el discurso sobre el estado de la Unión en enero. Bush, que se vanagloria de no leer la prensa, acudió a su cita con la historia con un periódico en la mano: The New York Times , el mismo que ocho semanas antes del vuelo de los Wright afirmaba en un editorial : «Para hacer volar una máquina harán falta los esfuerzos combinados de matemáticos y mecánicos durante un millón o diez millones de años». La lectura de aquel artículo provocó un sonoro aplauso del público, entre quien se encontraba la bisnieta de los hermanos Wright quien, para contrarrestar la decepción de los presentes, aseguró: «Ellos tienen hoy la mejor vista: la vista desde el cielo». Sin duda muchos debieron de pensar que era una ironía que alguien tan poco idealista como Bush fuera el único que ayer consiguió sobrevolar la colina Kill Devil. Bush abandonó el evento diez minutos antes de las 10.35, la hora a la que despegó hace cien años el avión de Orville Wright, y a las 10.45 se dedicó a hacer virguerías con el Air force One , pasando en vuelo rasante sobre la cabeza de los presentes. Italia sí lo consiguió Curiosamente en Italia, donde en el siglo XVI el visionario Leonardo da Vinci trabajó en uno de los primeros proyectos aeronáuticos de la civilización, el intento de reproducir aquel vuelo histórico sí salió bien. Giancarlo Zanardo, un apasionado de la aviación, construyó e hizo volar su avión ayer en las cercanías de Roma. Quizás la historia ha querido recompensar al artista italiano que no pudo cumplir el sueño que sí realizaron los hermanos Wright.