La UE da la sorpresa al elegir Vigo como centro de control de la pesca
GALICIA
La presidencia italiana asombró ayer al adjudicar otros nueve organismos con el acuerdo de los Estados Coordinará la inspección de la actividad de los barcos en aguas comunitarias.
13 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El mastodonte administrativo de la Unión Europea (UE) tendrá una de sus patas clavadas en Galicia, más concretamente en Vigo, ciudad que albergará la sede de la Agencia Europea de Control de la Pesca, un órgano propuesto hace diez meses por el comisario Franz Fischler para coordinar las actividades de control e inspección de las descargas pesqueras. Los Quince aprobaron ayer de forma extraordinaria el llamado «paquete de las sedes», una propuesta que llevaba dos años aparcada por las pugnas que mantenían los Estados miembros para albergar los organismos comunitarios. El presidente de turno de la UE, Silvio Berlusconi, desempolvó el viejo contencioso en la cumbre de Bruselas, quizás con el propósito de tener algún regalo con el que contentar a los países que más tuviesen que ceder en el debate en torno a la Constitución europea, y aunque el nacimiento de la Carta Magna deberá esperar, la estrategia de Il cavalieri ha servido, contra todo pronóstico, para que los líderes se pusieran de acuerdo en torno a la ubicación de una decena de nuevas agencias. Fuerte competencia Galicia, que aspiraba a albergar la Agencia Europea de Seguridad Marítima junto a fuertes competidoras como Lisboa, la ciudad griega de El Pireo o la francesa de Nantes, consiguió finalmente la de Control Pesquero, que según fuentes comunitarias tendrá un tamaño similar a la anterior. Durante dos horas, cuando España había obtenido ya su pellizco, se mantuvieron las dudas sobre el emplazamiento de la agencia. «Eso es una decisión de Aznar», decían en la delegación hispana. «A lo mejor la ponen en Albacete», ironizaban los periodistas, dando por hecho que se iría a Galicia. Instantes más tarde, Aznar despejaba las dudas: «Tendrá su sede en Vigo», antes de abundar en que existe el pacto de la UE para que empiece a funcionar «en el primer trimestre del 2004». El caramelo más sabroso, no obstante, era el de la Agencia sobre Seguridad Alimentaria, con unos 400 funcionarios, a la que aspiraba Barcelona empecinadamente, pero que se ha ido a parar a la ciudad italiana de Parma. En Lisboa se ubicará la Agencia de Seguridad Marítima, solución que respaldó España.