Un proyecto cultural llevará al artista gallego Martín Pena al punto de la Tierra más alejado de la costa, que ha localizado en la región china de Xinjiang
05 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Martín Pena (A Coruña, 1974) le dio cuerda a la manija cerebral cuando el Museo do Mar de Galicia le encargó un proyecto para su exposición Olladas oceánicas , en cartel hasta el 18 de enero. «La relación entre el hombre y el mar se suele representar desde el punto de vista de la explotación. Así que pensé en darle la vuelta a ese enfoque y buscar el punto de la Tierra más alejado de la costa. Al fin y al cabo, allí es donde tendría más sentido hacer un Museo do Mar», reflexiona. Desconocía el artista si una simple búsqueda en Google le conduciría a ese enclave por la vía rápida. Pero pronto comprobó que el camino hacia las antípodas del mar era una corredoira que tendría que recorrer en solitario, aunque con la puntual compañía de otros expertos. Dos meses y decenas de consultas a especialistas invirtió en el cálculo. Una agencia de viajes figura en el capítulo de agradecimientos. Hasta recurrió a la NASA. Y, finalmente, hizo diana. Ha localizado ese punto en la región de Xinjiang (China). Entre el mar y ese rincón hay, aproximadamente, 2.244 kilómetros de tierra. Obra viva Insiste Martín Pena en que se trata de una obra abierta. «En el museo hay un póster y una foto de satélite de la zona donde, aproximadamente, se localiza lo que buscaba. Ahora me interesa abrirlo a sugerencias para que siga vivo». De hecho, en el póster que se exhibe desde el 19 de noviembre en la exposición de Vigo figura un correo electrónico (foil43n90e@yahoo.com) al que ya ha llegado un mensaje discrepante. «Un experto ha modificado unos segundos la ubicación del lugar. Cometí un error justo al final de la medición», admite. El proyecto empieza a socializarse. Y ojalá sigan llegando más aportaciones ajenas. «A ver si un profesor de Geografía lee este reportaje de La Voz, dice 'este tío está colgado' y me llama». Pero su trabajo no ha concluido. Con subvención del Museo do Mar dará el segundo paso, que será la visita al lugar de los hechos. Lo acompañarán Fernando Suárez, fotógrafo, y Raúl Rojas, topógrafo y cartógrafo. Acumularán material (fotos, vídeo) que será incluido en la memoria final del proyecto. La fecha de partida estaba fijada para el próximo martes. Pero la embajada de China en Madrid informó al equipo de que la carretera que lleva hasta el lugar está cortada en invierno. Así que partirán en abril. ¿Qué se encontrarán allí? La nada. Martín Pena dispone de una foto de la zona realizada desde un satélite. «Sabemos que a 15 kilómetros hay un pueblo que se llama Hongkiang, y que Urumqi, una ciudad de 500.000 habitantes, está a 315». ¿Y qué hará el equipo una vez que alcance su destino? El artista renuncia a intervenir en la zona. Sería una culminación demasiado sencilla para un proyecto tan complicado. A Martín Pena se le ocurrió que el Ayuntamiento de Vigo comprase a China, simbólicamente, ese pedazo de tierra, pero duda que el gobierno comunista esté por la labor. Así que propone hermanar aquella región con Vigo, emparentar al mar con sus antípodas. Ahora queda, quizá, lo más difícil: que Porro, Pérez Mariño y Castrillo se pongan de acuerdo.