El cuerpo sin vida de un hombre de unos cuarenta años, de nombre Manuel y oriundo de Valga (Pontevedra), fue rescatado ayer del mar por buzos de Protección Civil de Vilagarcía y los bomberos de O Salnés. El ahogado, un indigente que ganaba algún dinero como gorrilla, aparcando coches en la capital arousana, había caído al mar la noche anterior. Perdió el equilibrio cuando intentaba acceder al Poseidón, uno de los buques interceptados con cocaína en el Atlántico, que agonizan en el puerto de Vilagarcía a la espera de una solución. Los pecios se han convertido en refugio habitual de gentes sin recursos que, como Manuel, aprovechan la falta de vigilancia para pernoctar en ellos. De hecho, este hombre, que no sabía nadar, estaba acompañado cuando sufrió el accidente. Su amigo intentó socorrerlo, pero no logró mantenerlo a flote hasta recibir ayuda.