Lady Di anunció su muerte

Manuel Allende

GALICIA

JEROME DELAY

La princesa de Gales escribió una carta a su mayordomo en la que le confesaba que temía que su automóvil fuera manipulado para que sufriera un accidente mortal

20 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Los británicos no quieren que su princesa de Gales descanse en paz. A pesar de que ya se han cumplido seis años de su fallecimiento en un accidente de circulación en París cuando viajaba en compañía de su prometido Dodi Alfayed, Diana ha pasado de ser un mito a convertirse en una leyenda que superará los siglos, sobre todo mientras perviva el misterio sobre su muerte. Ayer, la leyenda de una Diana joven -como dicen los periódicos ingleses, «en la plenitud de la vida»- con planes para iniciar una nueva vida lejos de Buckingham Palace, en compañía de un hombre musulmán y repuesta de las heridas mentales que le deparó el paso por la familia Windsor, cobraba peso con las declaraciones de su mayordomo, Paul Burrell, a un diario sensacionalista. Según sus palabras, Diana le confesó por carta diez meses antes de su muerte que temía que manipularan su vehículo para que tuviera un accidente. En la carta, en la que aparece tachado el nombre del sospechoso, Diana deja claros sus temores: «Me encuentro en el periodo más peligroso de mi vida, (nombre de una persona) planea que tenga un accidente con mi coche, que le fallen los frenos y que me rompa la cabeza, para de esta manera despejar el camino para que Carlos se pueda volver a casar». Por si acaso Según Burrell, Diana le dio la carta como un «seguro» para que no le ocurriera nada. Cuando la princesa le entregó la misiva le dijo: «Voy a fechar esta carta y quiero que la guardes contigo, por si acaso». Diez meses más tarde, el 31 de agosto de 1997, Diana fallecía en un accidente de circulación junto a su amante Dodi. En la misma comunicación Diana explica cómo fue «golpeada mentalmente» durante los quince años que pasó con la familia Windsor, que lloró «más de lo que cualquiera pueda imaginar», pero que algo dentro de ella le animaba «a no rendirme nunca». Burrell indica al rotativo que «he guardado silencio durante todo este tiempo -el año pasado fue hallado inocente de la acusación de haberse apropiado indebidamente de objetos pertenecientes a Diana- para escuchar si todo lo que se decía sobre Diana era verdad, y todo lo que he oído está muy lejos de ser así. Alguien tiene que colocarse al lado de la memoria de Diana y luchar por ella ahora que ya no puede». La difusión de la misiva se ha entendido como un aperitivo de A Royal Duty , un libro en el que el mayordomo hablará su vida junto a Diana y que se pondrá a la venta en los próximos día. Mucho tiempo Lo que nadie entiende en Inglaterra, ni siquiera el padre de Dodi, Mohamed Al Fayed, es por qué Paul Burrell ha tardado tanto tiempo en hacer pública una misiva tan importante, calificada ayer por un biógrafo real, Robert Lacey, de «extraordinaria». Lo que sí ha logrado Burrell es avivar las teorías que hablan de una conspiración al más alto nivel para asesinar a Diana y a su prometido.