Un hospital británico instala dos brazos ortopédicos al niño iraquí que perdió las extremidades y a casi toda su familia durante los ataques de los aliados a Bagdad
13 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Alí Abbas, un niño iraquí de 12 años, fue una víctima colateral de la invasión de Irak por parte de las tropas alíadas. Uno de los cientos de misiles que impactaron contra Bagdad le voló los dos brazos y asesinó a sus padres. Ahora, seis meses más tarde, Alí ha recobrado la sonrisa. Los médicos del hospital Quenn's Mary de Londres le han instalado dos prótesis como brazos con los que tal como el propio Alí indicaba ayer «podré abrazar a mi hermana, me podré limpiar los dientes y lavarme la cara.» Una sonrisa puede ser un acto carente de significado cuando se tienen 12 doce años, pero en el caso de Alí es todo un triunfo. Durante el bombardeo norteamericano, o británico, qué más da, murieron 16 miembros de su familia, incluida su madre embarazada, su padre y su hermano menor de 10 años. La imagen del torso quemado y renegrido de Alí bajo una estructura metálica para evitar el roce de las sábanas, sin brazos y con una mirada de absoluta incomprensión, dieron la vuelta al mundo y se convirtieron en el símbolo de todos los que se opusieron al ataque contra Irak. «Recuerdo que estaba durmiendo por lo que al principio pensé que se trataba de un sueño, pero de pronto me vi rodeado por gente que no conocía de nada y que me llevó al hospital. Recuerdo que tenía mucha sed, pero me dijeron que no podía beber ni comer nada porque me iban a operar. Entonces me cortaron los brazos y grité cuando me desperté y me vi sin los brazos», indicaba Alí en un programa de la cadena ITV ofrecido ayer por la noche en Inglaterra. Alí fue transportado desde Irak a Kuwait con quemaduras en casi un 60 por ciento de su cuerpo. Allí estuvo ingresado durante varios meses hasta que pasó el peligro de muerte por infección. El pasado mes de agosto, una vez superado este trance, Alí fue transportado a Inglaterra en el avión privado del primer ministro kuwaití en compañía de otra víctima inocente del conflicto, Ahmed Mohammed Hamza, que perdió su pierna izquierda y su mano derecha. Tatuaje Los nuevos brazos de Alí son tan realístas que tienen una cubierta que imita a la piel humana, con pecas incluidas. En el caso de Alí llevan tatuado el escudo del club de fútbol Manchester United. Un electrodo está en contacto con el músculo para que pueda abrir y cerrar la mano. Alí también puede mover el codo en tres posiciones distintas y con leves empujones de su hombro puede hacer rotar la muñeca. El pequeño tendrá que cambiar de brazos cada año mientras siga creciendo. Las prótesis para Alí y Ahmed han sido pagadas en parte con los más de 490.000 euros donados por los británicos. El resto lo ha financiado el gobierno kuwaití.