Aznar y su «Aire Force One»

La Voz

GALICIA

SERGIO BARRENECHEA

El mundo a los cuatro vientos El nuevo avión adquirido para el presidente del Gobierno español tiene despachos, dos dormitorios y un pequeño quirófano con plasma del grupo sanguíneo de Aznar

22 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Es muy poco probable que Aznar se vea envuelto en una emergencia similar a la que su amigo George W. Bush hizo frente en 11 de septiembre del 2001, cuando tuvo que refugiarse durante horas a bordo de su avión presidencial. Pero por si acaso, y modestamente, el Gobierno español ha tomado medidas. En una cámara frigorífica del nuevo Airbus 310 -que José María Aznar acaba de estrenar en su viaje a Gran Bretaña y Estados Unidos- se custodia permanentemente una unidad de plasma perteneciente al grupo sanguíneo del presidente. Junto a esa bolsa hay también otras tres del tipo sanguíneo universal. Son sólo algunas de las peculiaridades de esta aeronave que el Gobierno español ha adquirido, a plazos y de segunda mano, a la compañía Air France, y ha reacondicionado para transporte del jefe del Ejecutivo. El avión es el primero que se ha recibido de dos gemelos, que se utilizarán también en los desplazamientos del Rey. De hecho, don Juan Carlos fue quien estrenó el Airbus el pasado miércoles, en un traslado desde Granada a Madrid. Muy caros, según IU El presupuesto para la adquisición de estos dos aparatos ha sido de 48 millones de euros, y para el programa completo de adecuación, mantenimiento, repuestos y adiestramiento se prevé un gasto de 172 millones de euros. La compra no ha estado exenta de polémica. Según denunció IU, los 14.000 millones de pesetas que el Gobierno aprobó en el año 2000 para la compra de cada avión superan en 5.000 millones el precio de uno nuevo y más avanzado, el Airbus 319-CJ , como los adquiridos recientemente por los gobiernos francés e italiano. Defensa aseguró en su día que ese fue el mejor precio que se pudo encontrar en el mercado. Cuarenta años El que ya se conoce como el Air Force One español sustituye al Boeing B-707, con más de 40 años, que ha causado muchos quebraderos de cabeza. En noviembre de 1996, al poco de llegar al Gobierno, Aznar ya comprobó cómo se las gastaba cuando una avería le dejó tirado en su primera cumbre iberoamericana en Santiago de Chile. Además, los 707 tenían prohibido operar en aeropuertos europeos y norteamericanos por su elevado nivel de ruido y contaminación. El nuevo Airbus es un aparato moderno. Tiene dos dormitorios, numerosos despachos, salas de reunión, dos cocinas y una autonomía de 11.000 kilómetros. Sin embargo, dista mucho de parecerse al Air Force One de Bush, un Boeing Jumbo 747 que acomoda a unos 100 pasajeros en lugar de los 450 habituales. El de Aznar admite a 68 personas cuando el comercial alberga a 200. Lo cierto es que pese a la evidente mejoría, el nuevo aparato no ha impresionado a Aznar, que se ha mostrado sorprendido por la escasa capacidad del Airbus , que en este vuelo de estreno ha alojado también a su esposa. Y es que el matrimonio Aznar no es fácilmente impresionable. Tras instalarse en La Moncloa, en 1996, Ana Botella ya dijo que le parecía una casa poco habitable, fría y escasamente acogedora.