Crónica | Dos hermanos atemorizan a A Pobra de San Xiao La Fiscalía lucense solicitará las máximas penas para estos alborotadores que todavía no fueron juzgados por hechos acontecidos en enero del año pasado
17 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.No es el Oeste, pero algunas noche casi lo parecía en algunos bares. Lo s hermanos Dalton de Láncara tienen atemorizados a los vecinos, especialmente a los de A Pobra de San Xiao, por sus trifulcas. Ahora la ley amenaza a Belarmino y a Emilio Rivas García porque la Fiscalía lucense tiene previsto solicitar las máximas penas posibles por los delitos de los que sean acusados. Para empezar, esta tarde, a las cinco y media, la corporación municipal de Láncara va a celebrar un pleno extraordinario para decidir qué medidas puede adoptar para que la paz y la tranquilidad vuelva a la comarca. Ni los más viejos del lugar recuerdan que los ediles convocasen una reunión de tales características. Es que los Dalton las llevan hecho muy gordas, según aseguran los vecinos. Belarmino y Emilio se las tendrán que ver la semana que viene con la Justicia de Sarria por un presunto delito de atentado a la autoridad. El gran revuelo social puede que tenga sus consecuencias en la sentencia. La Fiscalía lucense ya viene siguiendo el tema desde hace unos meses. De hecho, el Valedor do Pobo ya pidió diversos datos a esta institución después de que el alcalde se quejase y pidiese amparo. El ministerio público pedirá para los Dalton las máximas penas que estén contempladas en el Código Penal para los delitos de los que sean acusados. De hecho, en el pasado mes de junio ya calificó un caso de atentado presuntamente protagonizado por los hermanos. Los hechos ocurrieron en enero del 2002, pero todavía no llegaron a ser enjuiciados. Uno de los empresarios que denunció a los hermanos tras un altercado indicó que él también había sido acusado por agredir a la anciana madre de éstos. «Hay por lo menos cincuenta personas que vieron lo que pasó y pueden atestiguar que yo no la toqué», manifestó el industrial. Este empresario indicó que, como consecuencia de la repercusión que habían alcanzado las fechorías de estos polémicos hermanos, la vigilancia por parte de la Guardia Civil había aumentado en A Pobra de San Xiao ya que, incluso, son enviados agentes de Sarria. De todos modos, los hosteleros dicen que esta vigilancia debería hacerse algunas horas por la noche.