El mundo a los cuatro vientos Wesley Clark, que dirigió la fuerza de la OTAN en Kosovo, se convierte en el décimo candidato del Partido Demócrata en la carrera para ocupar la Casa Blanca
16 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.No es un musculoso actor como Schwarzenegger o un aspirante a galán de Hollywood como en su momento fue Ronald Reagan, pero su nombre debería repicar en la memoria lejana de los estadounidenses, al menos de los más ilustrados, ya que fue el general encargado de dirigir a las tropas de la OTAN en Kosovo en 1999. Wesley Clark, militar retirado de 58 años, presentará hoy su candidatura oficial a la presidencia por el partido demócrata, comenzando así su campaña electoral, que le enfrentará con otros nueve candidatos a partir del mes de marzo del 2004. Aunque sus rivales hace meses que se lanzaron a la carretera para convencer al electorado demócrata de las ventajas de ser elegidos como candidato para enfrentarse al republicano George W. Bush, Clark ha meditado su entrada en la carrera política largo y tendido, hasta que finalmente ayer su portavoz, Mark Fabián, anunció que Clark hablaría hoy públicamente desde Little Rock, (Arkansas) para anunciar su decisión. Aunque no adelantó si efectivamente el ex general se presentaría a las elecciones, todas las fuentes cercanas a él hablaban ayer del «décimo candidato» como una certeza. El propio Clark afirmaba con una flamante sonrisa: «Estamos terriblemente excitados». Muchas posibilidades Su candidatura es vista por los analistas como una de las que tienen más posibilidades de triunfar. Sin ni siquiera haber entrado en la carrera por la presidencia demócrata, sus seguidores organizaron una campaña de recogida de fondos por Internet que ya le ha brindado a Clark más de un millón de dólares. El lunes pasado diversos asesores del ex presidente Bill Clinton y Al Gore se reunieron con Clark para discutir las posibilidades del general y comenzar a elaborar estrategias, según fuentes cercanas al candidato citadas por la cadena CNN. Al contrario de lo que ocurre con George W. Bush, el punto fuerte de Clark es la política exterior y de defensa, algo corroborado por sus años al mando del ejército de la OTAN. Por eso en las últimas semanas ha sido la persona que ha criticado con mayor dureza la actuación norteamericana en Irak. Experiencia militar Su experiencia militar puede ser clave de cara a lanzar argumentos creíbles contra un presidente cuya popularidad está cayendo en picado y que a pesar de lo que ha aprendido desde el 11-S, sigue siendo muy mal orador cuando no tiene los discursos preparados. Y alguno de los diez candidatos demócratas se sentará precisamente frente a Bush en los debates televisados de cara a las elecciones de noviembre del 2004. Si Clark fuera el elegido, tendría al menos esa pequeña batalla ganada, pero, a pesar de lo que en teoría sabe, aún tiene que demostrar en la práctica si efectivamente tiene buenas dotes de político, que suelen ser opuestas a las dotes verbales de los militares. Sin embargo, su punto débil será probablemente la política doméstica, sobre cuyas ideas apenas se conoce nada. «Haré lo que pueda, pero hay muchas cosas que no sabré inmediatamente. Por eso quiero viajar por Estados Unidos. Quiero aprender. Quiero hablar con la gente sobre los diferentes problemas», comentó ayer a la agencia AP desde Little Rock. Tanto el ex presidente Bill Clinton como Al Gore han animado a Clark a tomar su decisión, aunque no parece que ninguno de ellos vaya a apoyar oficialmente a alguno de los candidatos.