Reitera que «aínda non toca» abrir el proceso de su relevo para las autonómicas del 2005 El presidente pedirá hoy a Mariano Rajoy «que se ocupe especialmente de Galicia»
11 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Manuel Fraga constató ayer la existencia de tensiones en el PP gallego suscitadas por su sucesión, aunque rebajó su trascendencia y aseguró que, «por ahora, son movementos sen importancia». Dicho esto, Fraga volvió a advertir a los suyos de que el proceso para su relevo «aínda non toca», en un nuevo mensaje para que nadie mueva ficha en el partido antes de unas elecciones generales trascendentales. Fraga quiso zanjar también el interés de los periodistas por esos «movementos» en el PP gallego, que trascendieron esta semana después de una reunión del secretario general del partido, Xesús Palmou, y los cuatro presidentes provinciales. Interrogado por el estado de sus relaciones con Palmou, el jefe del Ejecutivo autonómico contestó: «Non teño nada máis que dicir». Manuel Fraga evidenció así su malestar por la inoportunidad del encuentro. Fiel a sus propias directrices sobre su sucesión, Fraga rehusó valorar las implicaciones que puede tener en ese proceso la designación de Mariano Rajoy como candidato del PP a la Moncloa. El presidente de la Xunta había manifestado el pasado 3 de julio que «saber quen é designado alí -como relevo de Aznar en Madrid- e quen queda disponible son datos que teñen a súa importancia». La elección de Rajoy para la carrera de las generales le impedirá coger el testigo de Fraga para las autonómicas del 2005, lo que multiplica las incógnitas sobre la sucesión en Galicia. Asuntos «confidenciales» Fraga recalcó que la elección del pontevedrés como aspirante al Gobierno central «é positivo para Galicia e para España». Avanzó que en la entrevista que hoy mantendrá en su despacho con Rajoy hará «o que non é necesario, que é rogarlle que se ocupe especialmente de Galicia». Con todo, apostilló que «é obvio que este tipo de conversas teñen unha parte confidencial que se irá vendo nos meses sucesivos». Critica a Touriño El presidente rechazó la crítica del PSOE de que la Xunta esté paralizada a la espera de que se resuelva su relevo. Fraga replicó a los socialistas que el Gobierno gallego tendrá una «actividad intensísima» en el curso político recién iniciado. Agregó que él no piensa dar ningún consejo a Emilio Pérez Touriño, líder de los socialistas gallegos, «porque sé que es y será incapaz de hacer nada». Fraga reiteró su apertura al diálogo con la oposición, aunque puso como una de las condiciones que los contactos deben tener lugar en el marco de la Constitución, en alusión al debate planteado por BNG y PSOE en torno al autogobierno. «Son eles os que teñen a palabra. Eu estiven e estou sempre aberto ó diálogo, pero ó diálogo dende a maioría confirmada polo pobo coas minorías que queiran dialogar», aseveró.