?a denuncia por la supuesta agresión sexual a dos jóvenes minusválidas residentes en el Centro de Atención a Minusválidos Físicos de Ferrol (CAMF), formulada el pasado mes de abril, estuvo semiparalizada durante un tiempo. El colapso que sufría el Juzgado mixto número 1 de Ferrol, al que correspondió el caso según el sistema de reparto en vigor, fue una de las causas. No obstante, el ordenanza o celador imputado declaró ya en su momento para rechazar el contenido de la denuncia de las jóvenes discapacitadas. El juez que se ocupó del asunto en sus prolegómenos desestimó las medidas cautelares solicitadas por la representante legal de las chicas, que había pedido una orden de alejamiento. Esta decisión está recurrida y todavía no hubo respuesta. Las diligencias están ahora en manos de la jueza decana de Ferrol, Raquel Naveiro, titular del juzgado indicado, aunque al principio de la causa sólo atendía las áreas sobrecarga das de trabajo. Por el momento, han declarado testigos en favor del ordenanza, entre ellos un compañero de su misma categoría profesional y dos minusválidos residentes. Las jóvenes denunciantes, que utilizan silla de ruedas, han confirmado sus denuncias ante la autoridad judicial. Entre los abusos, parece que las habría obligado a practicarle felaciones. Más víctimas No se descarta que puedan existir otras víctimas, si bien sólo estas dos jóvenes han decidido poner los hechos en conocimiento de la autoridad judicial. Las dos chicas aseguraron que el ordenanza procuraba estar a solas con ellas para cometer los abusos.