La cúpula del PP no ha conseguido convencer a ninguno de sus concejales para que se desmarquen de la moción de censura con dos tránsfugas del BNG contra un alcalde socialista
21 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Carral, el municipio coruñés ligado para siempre al fallido levantamiento liberal de 1846, se convertirá el próximo lunes en el martirio de los tres grandes partidos gallegos, una vez que el PP da por fracasados sus intentos para convencer a por lo menos dos de sus seis concejales, después de hablar individualmente con cada uno de ellos. Los ediles se han aliado con dos tránsfugas del Bloque para arrebatar la alcaldía al socialista Juan Manuel Vales. El gran mártir será el PSOE que, como recordaba ayer su secretario de Organización, Antón Louro, pierde «unha alcaldía histórica nosa, nun concello importante da área coruñesa». Carral, donde están empadronadas 5.290 personas, formaba parte del amplio bastión de los socialistas, que gobiernan tradicionalmente en A Coruña, Culleredo y Betanzos. Los otros dos partidos tampoco salen bien parados de la moción, que se votará el lunes y que, como reconocía ayer Xesús Palmou, secretario general del PP gallego, tiene todos los visos de salir adelante, ya que los seis votos de los concejales populares y los dos del BNG garantizan la mayoría absoluta en una corporación de trece ediles y en la que el PSOE cuenta con cinco escaños. Con la expulsión de Fernández Mouriño y los otros cinco concejales del PP, los populares se quedarán sin representación en Carral. Lo mismo le sucede al BNG, pues sus dos ediles electos hace sólo tres meses ya se dieron de baja y crearon una agrupación independiente. Rencillas personales Las direcciones gallegas de los principales partidos interpretan el caso de Carral como el típico conflicto local generado por la explosión de rencillas personales cultivadas durante años. Así el enfrentamiento entre los ediles de PSOE y BNG, teóricamente aliados, era notorio desde hace años, mientras el líder de los populares y futuro alcalde, Mouriño, sufrió el revés de perder su escaño en la Diputación Provincial de A Coruña. Por eso tampoco se esperan consecuencias de la primera moción de censura que triunfará en Galicia desde las elecciones de mayo.