Al líder le gustan las estrellas

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GALICIA

MIKE EVANS

El mundo a los cuatro vientos Un documental desvela los gustos cinematográficos de los presidentes de Estados Unidos, que son muy convencionales: «Solo ante el peligro» es la cinta más pedida

07 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La mayoría de los presidentes de Estados Unidos se identifican con un héroe justo y solitario que tiene que defender a una población miedosa y descreída de un peligro inminente que sólo él está dispuesto a enfrentar por el bien de todos. Esta conclusión, un tanto peregrina, es la que se podría sacar del hecho de que el western Solo ante el peligro sea la película preferida de los inquilinos de la Casa Blanca. La película clásica dirigida por Fred Zinneman en 1952, en la que Gary Cooper hace de sheriff justiciero que se enfrenta solo a unos matones ante la pasividad de los demás habitantes de su pueblo, ha sido la más solicitada por los mandatarios para ser proyectada en la sala privada de cine de la Casa Blanca. Bill Clinton la vio veinte veces, Dwight Eisenhower tres, y la gran mayoría de los presidentes que ocuparon el cargo entre ambos pidieron verla al menos una vez. El gusto de los presidentes es bastante convencional y tiende al cine clásico de Hollywood: entre sus obras favoritas a la hora de distraerse de sus estresantes actividades no hay sorpresas. Casablanca, El puente sobre el río Kwai, Sabrina y Vacaciones en Roma figuran invariablemente en la lista. Para gustos La apreciación cinematográfica de los presidentes ha servido para hacer un documental, Todas las películas de los presidentes , que la televisión estadounidense ofrecerá hoy y que se basa en los recuerdos de Paul Fisher, el proyeccionista de la Casa Blanca de 1953 a 1986, complementado con documentos posteriores a esa época. A lo largo de su vida, Fisher sirvió a siete presidentes y proyectó más de 5.000 películas. «Es posible que los presidentes estén aislados de lo que pasa en el resto del país -comenta Jerome Kearns, autor del documental- pero el cine de la Casa Blanca sirve de ventana para ver lo que está ocurriendo fuera del recinto de gobierno». «Algunas veces los mandatarios ven películas para distraerse, como solía hacer Richard Nixon con musicales de los años 30 y 40 cuando ardían las protestas contra la guerra de Vietnam, mientras Ronald Reagan buscaba películas que lo transportaran a la época dorada de Hollywood», comenta.?Jimmy Carter fue el presidente que más películas vio durante su mandato, ya que pidió que se proyectaran 580, entre ellas Vaquero de medianoche, película en su momento clasificada como X. Justificarse En 1970, durante la semana en la que Estados Unidos comenzó el bombardeo secreto de Camboya, Richard Nixon vio dos veces la película de guerra Patton , quizás para justificarse ante sí mismo. Su predecesor, Lyndon Jonhson, no apreciaba mucho el cine, y una de las cintas que sí vio insistentemente, más de una docena de veces, era El presidente , un documental... sobre él mismo. Clinton fue uno de los mandatarios con gustos más eclécticos y mayor apreciación cinéfila: vio todas las películas populares en su época como Día de la Independencia, La lista de Schindler, El paciente inglés y American beauty pero también pidió que se proyectaran obras menos conocidas de cine independiente, como Strictly ballroom, del australiano Baz Luhrman. Y en cuanto a George W. Bush... su película preferida es, cómo no, Salvar al soldado Ryan , de Steven Spielberg, pero el inefable mandatario estadounidense se confiesa también un devoto absoluto de las películas de Austin Powers . Quizás eso explique que el actual presidente tenga esa manía constante de querer salvar al mundo.