Una fragata construida en Ferrol gana a barcos de EE.UU. en un test de combate

La Voz

GALICIA

La F-101 regresa a Galicia tras demostrar en aguas de Virginia que podría integrarse en una flotillla estadounidense Interceptó antes que los americanos un blanco que iba a más de 2.450 kilómetros por hora.

31 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Tras dos meses de navegación por aguas extranjeras, la fragata Álvaro de Bazán, primera de las cuatro que integrarán la serie F-100, atracó ayer de regreso en Ferrol. Durante su periplo, el barco, que fue construido por Izar en esa misma ciudad gallega y entregado a la Armada el 18 de septiembre pasado, superó con éxito sus últimas pruebas antes de ingresar definitivamente en la flota. De hecho, en una de ellas, la celebrada el 22 de julio, venció a seis destructores y cruceros norteamericanos que participaban en el mismo examen, al interceptar antes que ninguno un blanco que se desplazaba a velocidad superior a Mach 2 (más de 2.450 kilómetros por hora), simulando el ataque de un misil rozaolas. Lo derribó con un proyectil SM-2, que pesa hasta 600 kilos y alcanza una distancia como la existente entre Santiago y Vigo. Gracias a cómo resolvió dicho test la tripulación, obtuvo la máxima calificación operativa del polígono de tiro próximo a Isla Wallops, en Virginia (EE.UU.). A pie de muelle, en una rueda de prensa improvisada, el comandante del buque, Juan Rodríguez Garat, se refirió ayer a ese hecho: «Es para presumir, una satisfacción». «Interoperativos» La evaluación se realizó al amparo de un convenio bilateral entre las Marinas norteamericana y española. Las siete embarcaciones que se sometieron al test llevan montados sistemas de combate muy similares entre sí, todos modificaciones de la tecnología Aegis. Tras la prueba, según fuentes militares, queda demostrado que los buques son «interoperativos». Lo anterior significa que la Álvaro de Bazán se encuentra capacitada para integrarse sin problemas en cualquier agrupación naval de combate que movilice la Administración Bush. Esto es, si la fabricación de la fragata hubiese concluido un año antes y el Gobierno español así lo hubiera acordado con el estadounidense, ésta podría haber participado como navío escolta en la invasión de Irak. Se trata de un hecho sin precedentes dentro de la Armada contemporánea. Sus unidades sí han formado parte de flotillas multinacionales (Libertad Duradera, bloqueo de la antigua Yugoslavia, Stanavforlant...), pero asumiendo labores de control del tráfico marítimo, nunca un rol de potencia atacante. El Estado Mayor de la Marina proyecta completar las facetas antisubmarina y antiaérea de las F-100 instalándoles durante esta década un dispositivo para lanzar proyectiles Tomahawk (mar-tierra). Por ahora, descarta participar en el desarrollo del escudo antimisiles, un proyecto del presidente Bush hoy aparentemente congelado.