La Brilat despidió en un multitudinario acto a una representación de las unidades de la brigada Plus Ultra Defensa prohibió realizar cualquier tipo de comunicado oficial a la prensa
23 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El acuartelamiento pontevedrés de la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportable (Brilat) fue ayer escenario del acto de despedida a una representación de las unidades que conforman la Brigada Multinacional Plus Ultra. Cerca de 450 soldados, de los 1.262 que desplegará España en Irak, y algunos familiares se dieron cita en la sede de la unidad militar gallega. El máximo responsable de las tropas españolas, el general Alfredo Cardona Torres, aseguró que su cometido «será controlar una zona de terreno con una superficie superior a la de Galicia, con el objetivo fundamental de ayudar a la población local a reintegrarse a su vida normal después de la guerra pasada». En este sentido, matizó que la pretensión del Ejército es «llevarles seguridad (a los iraquíes) y ayudarles a que reorganicen sus estructuras sociales, sin inmiscuirnos en sus asuntos internos». De este modo, matizó: «No vamos con misión de ocupar territorio alguno», aunque también anunció que el contingente responderá «sin tibieza» a cualquier ataque de «elementos incontrolados». En cuanto al aumento de los riesgos de esta misión internacional de paz con respecto a otras anteriores en las que participaron efectivos de la Brilat, Cardona Torres apuntó que «en Bosnia y Kosovo también los hubo y en algunos casos superiores a los actuales y, sin embargo, el Ejército de Tierra salió airoso». En último término envió un mensaje a los militares: «Cuidad de vosotros mismos evitando bajas por accidentes de todo tipo o por falta de atención a las condiciones climatológicas, de alimentación y sanitarias. Os necesito a todos operativos». Todas estas declaraciones se encuadran en el discurso que el general jefe de la Brigada Multinacional Plus Ultra dirigió a los asistentes al acto de despedida realizado ayer en el acuartelamiento de Figueirido (Pontevedra). Y es que, a última hora de la mañana, el Ministerio de Defensa prohibió cualquier comunicación oficial de los militares españoles, ya fueran soldados o mandos, a los medios de comunicación que cubrían el evento. La Administración central no dio ninguna explicación de los motivos que le habían llevado a suspender, entre otras citas programadas, la rueda de prensa del general Cardona Torres o las entrevistas a la tropa. Asimismo, Defensa extendió, en principio, esta prohibición a la posibilidad de que se grabe o tome el próximo sábado cualquier imagen de los soldados partiendo del aeródromo militar de Lavacolla (Santiago) a bordo de un Hércules. El despliegue Con la ceremonia de ayer, la brigada Plus Ultra dio por finalizado la fase de concentración de las tropas e inició el despliegue escalonado de soldados en Ad Diwaniyah, capital de la provincia iraquí de Al Qadisiyah. A lo largo de estos días, y hasta mediados del mes de agosto, el contingente militar se irá trasladando en avión o barco hasta este país árabe, previa escala en Kuwait. Todas las previsiones apuntan a que la misión propiamente dicha comenzará el próximo 1 de septiembre. Será por esas fechas cuando las tropas españolas y centroamericanas releven a las estadounidenses.