La jueza de Viveiro embarga un buque implicado en un abordaje con muertos

La Voz M. G. B. | VIVEIRO

GALICIA

XAIME F. RAMALLAL

Está acusado de provocar el hundimiento en Guinea de un pesquero chino en el que perecieron 14 personas El «Ispat Gaurav» permanece retenido en el puerto de San Cibrao.

11 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El Juzgado de Viveiro embargó ayer el mercante liberiano Ispat Gaurav por su presunta implicación en el abordaje y hundimiento de un pesquero chino en aguas guineanas en el que perdieron la vida 14 personas. El buque permanece retenido en el puerto de San Cibrao por requerimiento de la jueza a instancias de la empresa armadora china, que reclama los daños y perjuicios sufridos tanto por ella como por los familiares de los catorce desaparecidos en el siniestro, y como garantía de que el barco no abandonará el puerto sin depositar la fianza. No prosperó, sin embargo, la denuncia presentada por los representantes de la armadora asiática alegando omisión del deber de socorro, una demanda que fue archivada por la jueza viveirense alegando falta de jurisdicción. De forma paralela, cinco tripulantes del mercante declaraban en las últimas horas ante las autoridades marítimas, en Burela, por el presunto abordaje. El siniestro ocurrió a las 00.20, hora local, del pasado 28 de junio a unas noventa millas de Port Kamsar, en Guinea. Trece de los desaparecidos eran marineros del pesquero Lian Run 1 y el otro era un inspector de pesca del gobierno guineano. Lo que ha trascendido de la investigación, de momento, es la existencia de un reconocimiento explícito del abordaje mediante un informe que obra en poder de la armadora del pesquero chino y que fue facilitado por las autoridades de Port Kamsar. En él consta, además, que el granelero se dirigió a la zona de búsqueda de los supervivientes del siniestro, pero que siguió su ruta hasta el puerto lucense. Las declaraciones prestadas por los tripulantes del mercante en Capitanía inciden en la colisión aunque uno de los interrogados aseguró, al parecer, que no se enteraron del hecho. Pruebas visuales Por otro lado, roces y abolladuras que aparecen en la proa y la amura de babor del casco del Ispat Garuv evidencian, de forma visual, la implicación del mercante en el siniestro. Una de las rayaduras alcanza una longitud de cuarenta metros. Capitanía declaró el secreto administrativo de las diligencias, que serán retomadas el próximo lunes.