Chicle para alimentar a la tropa

La Voz

GALICIA

NORBERT SCHILLER

Una investigación del Ejército estadounidense tiene como objetivo sustituir las comidas de los soldados por goma de mascar y parches cutáneos

23 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Un chicle con plantas derivadas de la cafeína para vencer el cansancio y el sueño. Un parche con efectos antiinflamatorios para que la espalda no se queje tras kilómetros a pie cargando con pesadas mochilas. Y otro, con los nutrientes suficientes como para suplir a una buena chuleta. Éste es el futuro alimenticio que el Ejército estadounidense está diseñando para sus soldados. «Obviamente no es lo mismo que zamparse una buena cena, pero ayuda a que el soldado pueda regresar a casa para poder cenar en condiciones». Así lo explicaba ayer en el diario Washington Post Gerald Darsh, el director del Programa Alimenticio de Defensa estadounidense, que supervisa una investigación con la que se pretende conseguir que los soldados no pierdan tiempo ingiriendo pastillas, inyecciones o incluso las famosas MRE de la guerra de Irak (Meals Ready to Eat/Alimentos listos para comer). El punto central de las investigaciones en estos momentos son las llamadas sustancias nutracéuticas, un término acuñado en 1990 y que engloba los alimentos naturales y las plantas con cualidades medicinales. Muchas de estas sustancias son las que se utilizan en los suplementos alimenticios que la medicina naturista ha impulsado en los últimos años. Sin embargo, existen pocas garantías científicas que las avalen y por eso el ejército ha decidido profundizar en sus efectos reales. «Nuestro programa está diseñado para que la ciencia valide con objetividad estos productos», explica David Gangemi, director del National Nutracentical Center, un consorcio de investigadores que incluye a la Medical University de Carolina del Sur, a la Universidad de Clemson y la Rutgers University. Todas estas instituciones colaboran en el estudio, que finalizará en el 2005. El Departamento de Defensa decidirá entonces si hay suficientes garantías para que chicles y parches puedan probarse en humanos. Entre el 2010 y el 2025, los nuevos alimentos podrían estar listos para el consumo de las tropas estadounidenses, aunque todo dependerá del interés del sector privado en trabajar junto al Departamento de Defensa para poder desarrollarlos. Porque en realidad, los militares podrían ser los primeros conejillos de indias de un sistema alimenticio al que la ciencia ficción se adelantó hace ya décadas, y que pronto podría hacerse realidad incluso para los ciudadanos de a pie. Del mundo militar al civil El paso de estos alimentos del mundo militar al ámbito civil no sería difícil y, según las previsiones del Departamento de Defensa, atletas, bomberos o incluso estresados hombres de negocios sin tiempo para comer podrían ser los primeros interesados en estos nuevos productos que sin duda, deberían empezar a preocupar a los chefs. Hasta el momento los únicos parches que existen son los de nicotina, para ayudar a dejar de fumar. Lo mismo ocurre con los chicles, que se utilizan como sustituto a esa droga. Sin embargo, los expertos consideran ventajoso el efecto que puedan tener parches y chicles sobre píldoras e inyecciones, puesto que la piel absorbería las sustancias inmediatamente, entrando directamente en la sangre sin necesidad de ser procesadas por el estómago, algo que podría incluso alterar los efectos medicinales de las sustancias. Otra de las grandes ventajas sería su comodidad de utilización: en plena batalla, los soldados sólo tendrían que ponerse el parche o mascar un chicle sin necesidad de parar para comer.