Rajoy admite errores de forma mientras Zapatero denuncia que la derecha dejó a Galicia «sin Estado ni Gobierno» Beiras reclama las cifras de aves muertas, percebes envenados y las toneladas de fuel.
13 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los 5.552 cheques de 1.200 euros que el Gobierno entrega mensualmente a otros tantos gallegos se convirtieron ayer en la principal arma del PP para capear el temporal del Prestige , justo cuando se cumplían seis meses desde el inicio de la catástrofe. Los populares Rajoy y Palmou destacaron ayer en la provincia de Pontevedra que más de 18.000 gallegos llegaron a cobrar esas ayudas. «É unha estratexia de pan para hoxe e promesas vagas para mañá», replicó Emilio Pérez Touriño, mientras Xosé Manuel Beiras, de campaña en la Costa da Morte, calificó las ayudas de «peores que esmolas». Mariano Rajoy, en cambio, admitió «errores de forma pero no de fondo» e ironizó con que «los señores de la oposición no se equivocan nunca». El portavoz nacional del BNG pidió al PP que aporte las «verdadeiras cifras da marea negra, as de paxaros mortos, toneladas de percebes masacrados, kilómetros cadrados de superficie de praia cheas nas que por baixo da area hai chapapote...». «Nin eles mesmos cren as cantidades que dan co Plan Galicia», dijo Beiras en una jornada en la que los nacionalistas hicieron el mayor despliegue en la zona más afectada por la marea negra, en Carballo y Malpica. Por toda España El aniversario del día en el que el petrolero dio la voz de alarma provocó que el Prestige se convirtiera el asunto de moda en mítines en toda la geografía española, desde Soria, donde Arenas cargó de nuevo contra el proceder del PSOE, hasta Sabadell, donde Gaspar Llamazares. «Hace seis meses que el Prestige entró en nuestras vidas», dijo el coordinador de IU, que acusó al PP de convertir el mar en un vertedero. Y en Oviedo Aznar fue abucheado por primera vez en la campaña con gritos de no a la guerra y de «nunca máis». Desde Santander, el líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, aprovechó la conmemoración para relacionar el accidente del barco con la política neoliberal de reducir el peso del sector público: «En Galicia no estuvieron ni el Estado ni el Gobierno». El secretario general del PP gallego, Xesús Palmou, dio un paso más en la promoción del Plan Galicia al asegurar que «vai permitir que sexamos o líder de España en creación de emprego nos próximos anos». Palmou incidió en el esfuerzo por atender a los afectados «nunha actuación responsable e seria que contrasta coa da oposición, que viu un balón de osíxeno para as eleccións». Touriño aportó su lectura de los mensajes del Gobierno. «O PP ten unha estratexia clara, a de divulgar e difundir as supostas bondades da súa actuación, con rendas a corto prazo e vagos compromisos».