Falsificación electoral en Cervo

La Voz Y. G. | VIVEIRO

GALICIA

XAIME F. RAMALLAL

Una carta del candidato socialista, Manuel Rodríguez, ha sido adulterada con un contenido «calumnioso y xenófobo» y remitida a vecinos. Varias denuncias ya están en marcha

04 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?a campaña electoral no sólo calienta motores desde hace tiempo. En algunos rincones hierve ya, a pocos días del pistoletazo oficial de salida. Cervo es en esta ocasión el epicentro de una historia que ha dejado mudo al candidato del PSdeG-PSOE, Manuel Rodríguez. Primerizo en el papel de cabeza de lista, remitió hace tiempo una carta de presentación a todos los vecinos del municipio, en tono cordial y afable. Su sorpresa fue mayúscula cuando por teléfono un paisano le avisa días después de que está circulando otra misiva en la que se reproduce su fotografía, el logotipo de los socialistas e incluso su firma. Pero con un contenido ya fuera de toda cordialidad, «claramente calumnioso y xenófobo». La carta falsificada llegó a ciudadanos y también apareció expuesta, como cosa de magia, en la cafetería de la Casa do Mar de San Cibrao. Las tintas están cargadas. El escrito expresa en cada línea mala leche, hasta humor negro y alusiones a la anterior relación del candidato con el ex-alcalde Roberto Álvarez, que perdiera las elecciones en 1999. Su mandato, así se ve, dejó una huella imborrable, varios picos de crispación política y social con mecha aún y el recuerdo de la segregación de Burela. La referencia asturiana En su carta, el desconocido autor que se hace pasar por él comienza remarcando el origen «asturiano» de Manuel, que al final recupera: «Si me votan, haremos aquí la fiesta de la Santina y quitaremos la del Carmen, porque nosotros estamos por el cambio y cerraremos algún local de copas por no ser de mi agrado sus atenciones». Las referencias irónicas al anterior gobierno de Roberto Álvarez son continuas -«Cuando mi jefe y amigo Roberto privatizó el agua yo lo apoyé»-, así como al vecino Burela -«También di el visto bueno para que llevaran el cuartel de la Guardia Civil (a Burela), porque no nos eran simpáticos, la estación de Feve la dejamos ir pues no hacía falta»- y a un polémico plan de asfaltados bautizado como Plan Placer de la última etapa socialista -«He prestado en aquel momento todo mi apoyo al gobierno municipal, ya que los millones presupuestados y no invertidos seguro que le darían placer a mi amigo Roberto». Un «perdón por el sermón» cierra la carta. Y a partir de ahí, denuncias. Manuel Rodríguez se fue derecho a la Guardia Civil y el secretario provincial, Ricardo Varela, a la Junta Electoral, que remitió el asunto al ministerio fiscal. «Espero que todo quede en una anécdota», dice Rodríguez. Varela es menos light y quiere que «se ponga frente a los tribunales penales a los responsables de esta vergüenza».