Vioque, que gozó de privilegios exclusivos en la cárcel deSoto del Real, fue trasladado a Valdemoro y está en régimen de aislamiento.
06 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Personas que conocen bien a Pablo Vioque encuentran paralelismos entre él y el colombiano Pablo Escobar Las pistas obtenidas en los seguimientos de las conversaciones telefónicas y movimientos de Freddy Tratales y sus amigos, gracias a la colaboración del ecuatoriano contratado para matar al teniente fiscal antidroga y a otras cuatro personas, llevaron rápidamente a la Guardia Civil hasta el módulo 9 de la prisión de Soto del Real. Allí moraba desde mayo de 2001 Pablo Vioque, un personaje que, con la experiencia acumulada en su anterior estancia en Carabanchel, de la que salió con 20 kilos menos, no tardó en ganarse el respeto y los favores de un nutrido grupo de funcionarios y reclusos que le llamaban don Pablo cuando se dirigían a él y, en su ausencia, e l Divino . Dicen que el dinero hace milagros y tal vez por eso don Pablo no tuvo problemas para efectuar llamadas después de las diez de la noche, cuando los locutorios del módulo estaban cerrados para el resto de reclusos, o disponer de la seguridad privada necesaria para defenderse de las mafias carcelarias. Pero los privilegios se le acabaron el 29 de enero al ser detenido en su propia celda por orden del titular del Juzgado de Instrucción número 33 de Madrid. Le acusa de ser el principal instigador de una conspiración para acabar con la vida del fiscal antidroga, Javier Zaragoza, y de otras personas, bien porque habían colaborado en la ardua tarea de obtener pruebas para sentarle en el banquillo como capo del narcotráfico, bien porque no habían atendido sus exigencias, o por el simple afán de sacar de en medio a testigos incómodos. Aislado Desde entonces, Vioque se encuentra en un módulo de aislamiento de la prisión de Valdemoro, conocida en el argot carcelario como Valcatraz. Una persona que presume de conocer bien la personalidad de Vioque y sus estancias en prisión aseguró a este periódico que su paso por Soto del Real guarda ciertos paralelismos con el de Pablo Escobar por la Catedral (la prisión colombiana de Evigado), «con la diferencia de que la Catedral se la había hecho construir el propio Pablo Escobar a su medida y ésta no».Lo que no se podía o no se quería decir por teléfono se comunicaba a través de los encuentros íntimos de Diego de León Cardona, uno de sus hombres de confianza en el módulo, con su novia Carolina Ricaurte. Ella fue la encargada de sacar de la cárcel las fotos de Javier Zaragoza que fueron entregadas por Freddy Tratales al sicario contratato para hacer el trabajo. Con lo que no contaban era que sus movimientos eran seguidos en todo momento por cámaras y micrófonos ocultos instalados por la Guardia Civil con autorización judicial en los locutorios, teléfonos y salas de vis a vis con familiares y parejas. Riesgo para las víctimas Con todo este elenco probatorio, el 29 de enero la Guardia Civil decidió reventar la operación Astilla y procedió a las detenciones por entender que dilatar la investigación podría entrañar un riesgo para las presuntas víctimas, ya que el ecuatoriano contratado por Freddy podría no ser el único sicario que recibió el encargo. El caso puede quedar visto para juicio de aquí a octubre.