La Xunta se concentrará en un balneario

S. Lorenzo SANTIAGO

GALICIA

Las inminentes elecciones locales marcarán las pautas del cónclave del Ejecutivo autónomo, que se desarrollará entre los días 11 y el 13 del próximo mes de abril.

28 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Manuel Fraga ha elegido un balneario para liberar a su Gobierno del estrés de cuatro meses frenéticos marcados por la catástrofe del Prestige y planificar las grandes líneas de actuación a cinco semanas de las municipales. El jefe del Ejecutivo alejará a su Gabinete de los ecos de las movilizaciones contra la guerra en la villa termal de Laias, un moderno complejo situado en el municipio ourensano de Cenlle que el propio Fraga inauguró hace dos años durante el retiro en el Mosteiro de San Clodio. El Gobierno gallego abre así un nuevo paréntesis en la tradición del retiro monacal en plena Cuaresma y traslada el cónclave, que tendrá lugar del 11 al 13 de abril, a un recinto civil. Una experiencia que cuenta con precedentes en los retiros del Pazo de Mariñán (1999) y del Parador de Vilalba (2000), y para la que se ha previsto un amplio operativo de seguridad. La Xunta ha manejado con especial prudencia sus previsiones sobre un encierro que tendrá poco de recreo para los catorce conselleiros. Fraga les pondrá los deberes para un año clave, después de una tragedia ecológica y económica sin precedentes en Galicia. Proyectos decisivos La Administración gallega tiene que gestionar proyectos decisivos. El Gobierno central ha adquirido en el Plan Galicia (con una inversión adicional de 5.200 millones de euros) unos compromisos con esta comunidad por cuyo cumplimiento tiene que velar la Xunta. En infraestructuras, el Ministerio de Fomento debe licitar este año la Transcantábrica y poner en marcha los trabajos de la comisión mixta, aún sin constituir, encargada de estudiar la viabilidad del puerto exterior de A Coruña. La Xunta tiene que acelerar otros proyectos sobre carreteras, puertos y suelo industrial. Pero el Ejecutivo de Fraga también tiene muchos números por hacer. Después de cuatro meses soportando una parte importante del peso de las ayudas a los mariscadores y pescadores, las arcas públicas andan justas. Además, la crisis ha tenido un fuerte impacto sobre el PIB (producto interior bruto) gallego. El conselleiro de Economía, Xosé Antón Orza, cifró el miércoles en el Parlamento en un 0,2% la caída del PIB y en un 0,6% la del empleo. Recuperar esos niveles es uno de los retos para retomar la senda de la convergencia europea y mantener las ambiciosas expectativas de aproximarse al 80% de la renta media europea en el horizonte del 2015.Otro plan estrella habitual en estos cónclaves, que cobra vigencia con los comicios locales a la vuelta de la esquina, es el Pacto Local. El PP incluye en su programa marco la promesa de un impulso definitivo para transferir a los concellos competencias en servicios sociales. La Xunta, que en el retiro del 2002 ya acordó la creación del nuevo Fondo de Cooperación Local, tendrá que dar más pasos para que esa transferencia pueda ser efectiva.El fomento de la natalidad, la pesca, el despoblamiento y la pérdida de empleo en el campo, y la atención a los mayores son frentes permanentemente abiertos que volverán a llenar las carpetas de los conselleiros.