El «txiquito» asesino

Carmen Paradela O CARBALLIÑO

GALICIA

DIARIO VASCO

Un vecino de O Irixo, residente en Eibar, permanece en la UCI tras serle extirpado el estómago y el esófago, después de haber bebido un caldo de Rueda el día de Nochebuena

26 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Un intenso escozor en la boca y en la garganta. Luego escupió sangre. Esos fueron los primeros síntomas que padeció el pasado 24 de diciembre José Penedo tras probar un vino de Rueda en el bar Iturri, en Eibar. José reside en esta localidad vasca desde su más tierna infancia, aunque es natural de Cebral, en la parroquia ourensana de Frouce (O Irixo). Desde la pasada Nochebuena, como consecuencia de haber probado aquel txiquito, José pasó diez días en los hospitales de Mendaro y San Sebastián. El pasado día 21 volvió a ingresar para someterse a una extirpación del estómago y del esófago. A última hora de ayer todavía estaba en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en el hospital de San Sebastián. El propietario del bar Iturri, que probó mismo vino para demostrarle a José que era de buena calidad, tuvo peor fortuna. Murió el pasado fin de semana de una peritonitis en el estómago. La familia de José Penedo ha denunciado a la empresa distribuidora del caldo, Manso Hermanos de Bergara, con sede en Guipuzcoa. La razón es que en la botella de la que bebieron José y el dueño del Iturri, retirada por agentes de la Ertzaintza para su posterior análisis por el departamento de Sanidad del Gobierno vasco, se detectó una sustancia tóxica que puede ser lejía o sosa cáustica. El Consejo Regulador de Rueda considera que la intoxicación que quemó el aparato digestivo de José y su barman no se debió a un vino de su denominación, sino que la botella fue rellenada con otro producto. Ramón Bocos, secretario del organismo vitícola, recuerda que no hay ninguna bodega precintada, ni vino inmovilizado. Esperanza En el Concello de O Irixo la noticia ha preocupado a Teresa Penedo, prima de José. Cada día sigue su evolución a través de su hermana Josefa, que vive en Eibar. «El leva moito tempo sin vir a Galicia, uns corenta anos, pero temos contacto, sobre todo coa irmá que vive alí». Teresa aguardaba ayer a que desde Eibar le llegara la confirmación de que José ya había abandonado la UCI.