La asociación europea de lonjas defiende que el control en tierra es mucho más eficaz y, a la vez, menos costoso que el que se realiza en el mar. Además, las lonjas «son el primer punto de venta» para el pescado y, a partir de ellas, se podrá controlar mejor la calidad alimentaria, según mantiene Schlesser. El presidente de la agrupación comunitaria arremetió contra los responsables de la pesca europea por dejar al margen un estamento de primer orden en la cadena marítima como son las lonjas, al menos en países como Holanda, Bélgica o España, donde es obligatorio realizar en las rulas la primera venta y el desembarco. Sin embargo, ni en el Libro Verde sobre la PCP, ni en la misma propuesta del comisario «se menciona a las lonjas y ni siquiera se reconoce su función para garantizar que el pescado llegue en condiciones óptimas a los consumidores», critica Schlesser.