12 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.
El ruido que provoca una cantera situada a menos de cincuenta metros del límite del parque y a medio kilómetro del centro de visitantes es ensordecedor. Los vecinos de Corrubedo aseguran que es frecuente el uso de explosivos que ahuyentan a las aves. El impacto visual es evidente desde casi cualquier punto de la zona protegida.