La toma de posesión de Nava, en septiembre del 2000, desató toda una serie de acusaciones sobre la dinastía de los Castro. A la alcaldesa no le preocupa en absoluto. -Desde el principio supe que nos iban a llover las críticas. Pero yo no puedo cambiar los pensamientos de la gente. Lo que tengo que hacer es trabajar para que el pueblo siga creciendo. Y hoy el trabajo se hace en equipo. Sólo hay que ver lo que pasa cuando todo depende de una persona. Ahí está el problema de la sucesión de Fraga. -¿Se puede hablar de una saga de los Castro? -En mi familia, desde siempre vivimos la política desde muy cerca. Es lógico que exista cierto gusanillo. Pero quien debe decidir si lo hacemos mal o bien es el pueblo. -¿Y quién será el candidato de UCPA en el 2003? -Seré yo. Y el concejal José Castro ocupará un lugar en la lista. Bueno, siempre que así lo decida nuestro partido. -¿En qué influirá la suspensión de las normas? -Si la Xunta quiere matar el pueblo, que siga así. Pero alguien deberá responder por lo que están haciendo. Tras el anuncio, le enviamos una carta a Fraga pidiendo que nos lo explicaran. Nadie respondió. Sus ejemplos son anteriores a la aprobación de las normas. Nuestras alegaciones, ni las miraron. -¿Ve nombres y apellidos detrás de esta decisión? -¿Si creo que alguien es el culpable de esto? -Eso es. -En la inauguración del saneamiento de la zona, a la que no fui invitada, Cuíña dijo que iba a por mí, a por la alcaldesa de Ponteareas.