«Gelo _el nombre de guerra de Ángel García Seoane_ es el alcalde moral de Oleiros». Éste ha sido el primer mandamiento para Esther Pita desde que en 1996 tuvo que asumir la alcaldía, tras la condena de su jefe por derribar indebidamente un muro ilegal de Santa Cristina. No sólo repite constantemente esa máxima, sino que la aplica. Por ejemplo, si un periodista va a entrevistar a García Seoane, éste lo recibe en el despacho principal de la alcaldía, mientras Esther, como si fuese una funcionaria, trabaja en un despacho de la antesala. Número dos de Alternativa dos Veciños desde que en 1983 este grupo tomó el poder en Oleiros, Esther Pita, la única mujer que preside un ayuntamiento gallego de más de 20.000 habitantes, ha cumplido a la perfección su papel, de pura representación. «Ella no concede entrevistas políticas», dicen en su gabinete. «Gelo», el gran protagonista, sí tiene dotes teatrales, como demostró en el último carnaval al disfrazarse en un vídeo de Osama Bin Laden. Un nuevo guiño antinorteamericano del que fue el primer hijo adoptivo no cubano de La Habana. Hombre enérgico, vehemente y en ocasiones disparatado, García Seoane es único. Sólo él es capaz en Galicia de elogiar al mismo tiempo a Manuel Fraga y a Francisco Rodríguez, el líder del sector más ortodoxo del Bloque.