LÍNEAS SECUNDARIAS
14 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.LA ORGANIZACIÓN ETA volvió a levantar su dedo inquisidor para señalar a unos y otros como si no fuera harto conocido que objetivo de los terroristas son todos los humanos, niños y ancianos incluidos. El comunicado etarra ha permitido a los dos principales partidos democráticos que se abstendrán en la votación del 26 de agosto -IU y BNG- a reafirmar su condena de la violencia. Pero el nuevo parte de guerra de los del hacha y la serpiente ha solapado un debate que en Galicia tiene la trascendencia de la dimensión del propio peso electoral del Bloque. Resulta que la segunda fuerza del país en las elecciones autonómicas practicará el autismo político y no levantará ni el brazo del sí ni el del no el 26 de agosto. Si el BNG pretende así contentar a un tiempo a sus bases y a su electorado, estará anteponiendo intereses partidistas a un problema de la envergadura del terrorismo. Y si lo que ocurre es que no cree en la ilegalización de Batasuna, lo que debe hacer es oponerse y asumir las lógicas repercusiones electorales. Abstenerse es nada; hacer funambulismo.