El concello pretende disminuir el tráfico y evitar los atascos característicos del verano
06 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando el alcalde de O Grove (PP) visitó Dinamarca hace dos años se quedó sorprendido del éxito que la bicicleta tenía entre los habitantes de aquel país. Ese recuerdo, sumado a los quebraderos de cabeza que cada verano supone el tráfico en esa localidad turística y a los fondos europeos del Plan de Excelencia, han convertido a O Grove en el primer ayuntamiento de Galicia que dispone de una red de estaciones de bicicletas totalmente gratuitas. El servicio se inauguró ayer con un acto al que no faltó ni el apuntador. Representantes del gobierno y de la oposición, con chándal y tenis, se apresuraron a dar ejemplo a los ciudadanos y recorrieron el paseo marítimo de su pueblo seguidos por un amplio pelotón de personalidades invitadas. Los paseantes miraban atónitos el desfile, y se preguntaban qué demonios hacía Vlado Gudelj, el ex jugador del Celta de Vigo, compartiendo la mañana del sábado con el alcalde de Sanxenxo, el vicepresidente de la Diputación, y representantes de asociaciones ciclistas de Vilagarcía y Pontevedra. La comitiva era amplia, pero no suficiente para dar uso a las 25 bicicletas que el Concello ha comprado para pontenciar un transporte alternativo al coche. Las bicis lucen bien limpias y brillantes en cinco puntos de la península meca (denominación de la zona), dispuestas para recorrer todos los caminos de O Grove. Entre ellos, las siete rutas turísticas que el Concello ha diseñado para que sean realizadas sobre el vehículo de dos ruedas. Tras el acto inaugural, el alcalde mostraba su satisfacción. Deshaciéndose en sonrisas con todos sus invitados, el regidor confiaba en que, pronto, el éxito de la experiencia permita aumentar la flota de bicicletas públicas hasta las doscientas unidades. También pensando en el éxito de su propuesta, el primer edil aseguró que pronto habrá muchos carriles bici en el territorio. Si se cumplen las expectativas, los atascos podrían dejar de convertirse en el plato de mal gusto que suele servir el Paraíso do Marisco. : TITULO.