Galicia acaba en la fuente del Sapo

La Voz

GALICIA

R. R.

Valdeorreses y bercianos se disputan noventa hectáreas de terreno en la Serra da Lastra

01 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

En los libros de viajes siempre había un geógrafo que iba con sus herramientas y su libreta midiendo palmo a palmo el terreno. Los técnicos del siglo XXI llevan un GPS de bolsillo: le metes las coordenadas y te indica lo que sea. La última aventura de los chicos del Instituto Geográfico Nacional fue llegar a Rubiá, en Valdeorras, y embarcarse en un viaje por la Serra da Enciña da Lastra, agreste donde las haya. La misión consistía en decidir dónde acaba Galicia y comienza la Meseta. En juego están 90 hectáreas olvidadas de la mano de Dios hasta que la empresa Cedie puso sus ojos en ellas para abrir una cantera de caliza. Un triángulo poblado de encinas, robles y acebo que los mapas marcan en León, pero que Valdeorras defiende como suyo. Y como la tierra es sagrada, no era cosa de que el topógrafo y su compañero recorrieran solos la sierra. La invasión se completó con las dos comisiones de deslindes, vecinos, concejales, autoridades varias y una pareja de la Guardia Civil, por si aquello acababa en guerra. Total, una marea de todoterrenos en caravana. A las once comenzaba el viaje y pasadas las dos terminaba la peregrinación. Los bercianos, emocionados por vislumbrar Pena Falcoeira. Alguno murmuraba que hacía 80 años que no la veían tan cerca y acusaba a los de Biobra, los gallegos más próximos, de cerrarles el paso con cadenas en los caminos y andar cambiando los mojones. Los bercianos defienden como buena la raya marcada por los técnicos en 1922, una línea recta entre Pena Falcoeira y el Pico de Tara, en el paraje conocido como Puerta de la Ciudad. Los valdeorreses dicen que nones y trazan dos líneas desde cada uno de los dos puntos, que convergen en lo que ellos llaman Fonte do Sapo: en el mapa queda un triángulo cuya propiedad apoyan en documentos de 1683. Del Sapo o Valdatrapa Los bercianos no se lo creen, dicen que ese lugar en realidad se llama Fuente de Valdatrapa, que la del Sapo es otra. Y que ésa es propiedad de la tía de un miembro de la comisión leonesa. De Socorro Corredera, para más señas. A la fuente sólo bajaron dos gallegos. El topógrafo se conformó con tomar datos a 190 metros porque el vértigo le impedía descender en picado por la sierra. Ahora el Ministerio de las Administraciones Públicas tiene la última palabra.