Está descartada la violencia y se cree que el fallecimiento se debió a la ingestión de alguna sustancia tóxica La investigación sobre la muerte de Déborah Fernández ha dado un giro de 180 grados. Lo que se presentaba como un violento crimen, con secuestro incluido, puede convertirse en una muerte accidental. Los resultados de la autopsia han desmontado las primeras hipótesis. No hubo violencia ni abusos sexuales y se cree que Déborah tomó alguna sustancia tóxica que le causó la muerte.
13 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Policías nacionales y guardias civiles especializados se han desplazado a Vigo. Un pelo aparecido en una mano de la muchacha podría ayudar a identificar a la persona o personas que estuvieron con ella minutos antes de su muerte. Las lesiones que presentaba el cuerpo de Déborah cuando fue localizado el viernes en una cuneta de O Rosal fueron provocadas por el propio proceso de descomposición del cadáver, así como por la acción de insectos y pequeños animales. El propio delegado del Gobierno, Arsenio Fernández de Mesa, informó ayer en Santiago de que «no se encontraron signos de violencia aparentes» en el cuerpo. También destacó que expertos de la policía nacional y de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil están ya en Galicia y trabajan en distintas líneas de investigación. A Vigo han llegado expertos policiales que han participado en las labores de investigación de casos que han adquirido gran repercusión, como los de Rocío Wanninkhof y el caso del niño de Rubianes, que fue asesinado. Los investigadores descartan definitivamente la muerte violenta y también la agresión sexual. Los forenses, uno de ellos aportado por los propios familiares de la víctima, confirmaron que el cuerpo no presentaba signos de violencia y que la chica no había sido violada. Desnuda Cuál fue la causa exacta de la muerte, cuándo, dónde y en qué circunstancias falleció, por qué estaba desnuda y quién o quiénes la depositaron donde fue encontrada, en una cuneta de la carretera, son preguntas que están en boca de todos y que hasta el momento no tienen respuesta. Sí se cree que el cuerpo no fue arrojado en marcha desde un vehículo, sino depositado cuidadosamente. La mayoría de las incógnitas serán desveladas por análisis forenses más minuciosos. La policía ya ha enviado muestras de las vísceras y restos encontrados bajo las uñas de la joven, así como el pelo que apareció en una de sus manos, al Instituto Nacional de Toxicología. También se han remitido al Instituto Anatómico Forense de Madrid muestras de larvas e insectos que había en el cadáver. Los análisis revelarán qué sustancia tomó Déborah, y otro examen determinará cuándo perdió la vida y cuánto tiempo llevaba en la cuneta. La policía cree que la joven no fue retenida contra su voluntad y que fue vista en dos establecimientos de Vigo, junto a otra persona, un día después de su desaparición. Ésa es una de las líneas de trabajo: intentar localizar a las personas que acompañaron a la joven desde que fue denunciada su desaparición.