«PUCHEIRAZO»

La Voz

GALICIA

LOIS BLANCO LÍNEAS SECUNDARIAS

08 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Los cacerolazos, por repetitivos, ya han alcanzado un sonido monocorde en las calles argentinas. Como las cigarras en verano, a nadie sorprende la sinfonía de cacerolas. Pero al Gobierno de Duhalde, desde la lejanía, le rechinará en los oídos un ritmo de muiñeira metálica: el pucheirazo de Vigo. A un alto funcionario le dieron la orden de marcar con una equis un puñado de oficinas diplomáticas para abaratar costes en la cartera de Exteriores. Ignorante él, dejó caer el lápiz sobre la «V» de Vigo. El afán hipócrita de las autoridades argentinas de ajustar ingresos y gastos en su Tesoro con medidas drásticas y poco fundadas, como la del cierre de los consulados, me recuerda a aquel gerente de una empresa en crisis que intentó reflotarla colocando letreros en los baños de los trabajadores: «Apaguen la luz al salir». A algún otro alto funcionario en Buenos Aires se le tendría que encender la bombilla y dar marcha atrás. Cerrar otra puerta a los más de 15.000 retornados y emigrantes argentinos que en los últimos tiempos encontraron en Galicia una salida supone darles otra patada cuando ya están al otro lado del Atlántico. Por si al alto cargo bonaerense no se le enciende la lucecilla, la Xunta debiera pasar de la correspondencia de renglones afables y diplomáticos con Piqué y Duhalde a la presión con algo más que palabras.