EMILIANO MOUZO CRÓNICA Un barco de sesenta toneladas de peso «navega» en un camión desde Sada hasta el interior de Galicia
08 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Dicen los marineros que siempre es mejor pisar donde lo hacen los bueyes. Y es que el mar es tan blando que donde más seguro se encuentra un barco es en tierra firme. Sin embargo, esta situación no es habitual, a no ser que el buque esté varado para reparar, y sobre todo cuando se trata de grandes embarcaciones. Pero Galicia es única. El Acqua Dos, de la empresa Acquavisión Galicia, es un barco con el plan transparente que permite observar el fondo marino. Navegó desde el puerto de O Grove hasta la dársena de Sada. La travesía fue complicada. Una fuerte borrasca lo sorprendió en las Sisargas. Pero al llegar al destino fue como si el mar desapareciese. Ayer zarpó de nuevo, con sus 18 metros de eslora, cinco de manga y otros tantos de puntal. Pero su salida y su navegación están llenas de curiosidades. Una de las peculiaridades es que el barco inició su singladura sin puente de mando. Además, para comenzar su periplo no fue necesario levar anclas, arrancar los motores y que su capitán ordenase el típico avante toda. Su viaje se inició cuando fue izado desde el muelle de Sada por una potente grúa y colocado encima de un gran camión articulado, que curiosamente se le denomina góndola. Otro inusual aspecto es el rumbo que lleva el Acqua Dos, tan raro que incluso no fue necesario diseñarlo en una carta náutica. Y es que el barco se dirige al interior de Galicia, a los cañones del río Sil, un viaje de aproximadamente 120 kilómetros, unas 65 millas náuticas. En su navegar por carretera fue siempre escoltado por varias patrullas de la Guardia Civil de Tráfico. Su velocidad de crucero suele alcanzar los doce nudos. Sin embargo, en esta peculiar singladura no superó los cinco kilómetros por hora, unos 2,70 nudos. El Acqua Dos tampoco está acostumbrado a encontrarse cables de alta tensión a su paso. El barco será el primero de estas características en navegar por los ríos gallegos. Todo ello gracias a un convenio de la armadora con la empresa de transporte Monbús. La intención es ofrecer sus servicios a los turistas que visiten los cañones. Eso sí, para intentar observar las profundidades... del Sil.