LOIS BLANCO
29 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Cacharro habría invitado a un pitillo rubio a Roberto Mera y le habría recordado que donde hay patrón no manda marinero. Pero el BNG mantuvo en su décima asamblea un principio desechado tiempo ha por los partidos y que desbroza el camino a las apariciones sorpresa. En los cónclaves del nacionalismo votan los militantes; en los del PP votan delegados que previamente superan un test ideológico. Después de fumarse el pitillo con Cacharro, Roberto Mera se habría ido a casa con la cabeza baja. Pero el BNG is different. Tan diferente que ahora tiene un portavoz nacional que rompió la disciplina de su partido, EN. Tan diferente que un concejal de Ponteareas llamado Roberto Mera se bastó para aglutinar a esa militancia hastiada de las cansinas luchas internas entre bandos por el control en la transición iniciada en el Bloque.