JUAN CARLOS MARTÍNEZ ÉCHE O QUE HAI La oposición emplaza al alcalde de Bueu a que demuestre que el elevador del Concello funciona
26 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Los servicios de inteligencia del Cesid andan flojos de plantilla y así pasa lo que pasa. El alcalde de Bueu, Tomás Barreiro, ha sido emplazado por la portavoz del PSOE en la corporación local, Aurora Cerviño, a demostrar de forma pública que el ascensor del Concello funciona. Comparado con esto, lo de Rodríguez Zapatero contra Aznar son piropos primaverales. Barreiro (¡Pitágoras, Edison, De la Cierva!, ¡acudídeme!) tendrá que ponerse a repasar los principios de la termodinámica, la gravitación universal, los tratados de motores y poleas y el manual del instalador de Thyssen para cumplir la exigencia de la sibilina, que no leal, oposición. Y luego dicen que ser alcalde es un chollo. RÉCORD DE HIGIENE BUCAL. Según un estudio de una multinacional del dentífrico, los santiagueses son los ciudadanos españoles que más se lavan la boca. Las mujeres disparan la estadística hasta el récord: ocho de cada diez santiaguesas se cepillan los dientes tres o más veces al día. Los autores del sondeo, como de costumbre, no explican las causas de esta peculiaridad. ¿Serán las penitencias que el vigilante clero compostelano impone a esos irreverentes que en cada frase bajan del cielo medio santoral? ¿O será que, desde que Fraga y Beiras sellaron la paz, nacionalistas y populares de la vila e corte se pasan el día neutralizando sapos y culebras a base de pasta blanqueadora? URBANIZANDO COSTAS. Galicia todavía conserva balcones únicos sobre el océano. Uno de ellos es el entorno de arenales y lagunas que se extiende entre Baldaio y Razo, en el municipio de Carballo. El alcalde, Manuel Varela, ha reconocido que esa zona es la que concentra el mayor número de incumplimientos urbanísticos. Numerosos carballeses han expresado su preocupación por la falta de ordenación del paisaje más valioso del municipio y por las consecuencias que podrían tener los convenios que permitirán construir un centenar de viviendas en Razo. La tarea no es fácil, pero Carballo aún tiene la oportunidad de frenar el deterioro costero que en otros concellos lloran sin consuelo.