25 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.
La familia del empresario coruñés Raúl Souto, de 40 años, y afincado en Fuerteventura desde hace 15, se encontraba ayer especialmente preocupada por los hechos, especialmente, afirma su hermano Juan, porque «no tenemos nada que ver. Esto es un error». Juan Souto dice que la operación policial cogió a su hermano «de rebote». No entiende nada. «Mi hermano no mueve millones, ni tiene yates... Sólo tiene una pequeña constructora y algunos bares». Juan explica que su familia se enteró de la detención de Raúl por la prensa. «Estuvimos toda la noche buscándolo, pensamos que había tenido un accidente. Al día siguiente (martes) leímos en la prensa que estaba detenido».