La hermana del ourensano asesinado en Vigo en abril del pasado año reclama la máxima pena para el agresor Ni olvida ni perdona María del Carmen Alvarado Pérez, la hermana del joven ourensano que el Viernes Santo del pasado año murió acuchillado a la puerta de la discoteca Emporio, en Vigo. Satisfecha por la detención en Valencia de Luis Alfonso Casal Milego, el presunto autor del fatal navajazo, María del Carmen reclama ahora justicia y la pena máxima para el agresor. «Sé que no es posible, pero me gustaría que quien mató a mi hermano pase encerrado el resto de su vida, a pan y agua». De la pena de muerte, «mejor no hablamos». Los amigos, testigos del suceso, no tienen duda alguna sobre la autoría del detenido.
21 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Pablo, Javier, Pedro, Miguel, Manuel, Toño... los amigos de José Antonio Alvarado, quienes estaban con él cuando perdió la vida, arroparon ayer a la amiga y hermana de su amigo. El miércoles por la tarde dio la policía a María del Carmen la noticia que esperaba desde abril del pasado año, cuando una puñalada acabó con la vida de su hermano. «Nunca dudé de la policía; es la mejor noticia que podía recibir». «Las sensaciones son contradictorias. Por un lado, de alivio; es como si te quitaras un peso de encima. Por otro, se agolpan los recuerdos y es un día malo. Sé que queda la segunda parte, que es conseguir que el asesinato no quede impune y el autor sea condenado, pero, ahora mismo, no puedo sino expresar mi satisfacción y la de quienes hemos sufrido con la muerte de José Antonio», explica. Los amigos, por su parte, se muestran más unidos que nunca, sin dejar asomar duda alguna sobre la responsabilidad del detenido. Saben que tendrán que corroborarlo ante un jurado, pero tienen la certeza de no titubear. «Sólo queremos justicia», proclaman. Familiares y amigos, ahora que el presunto homicida está a disposición judicial, estudiarán si se personan en la causa como acusación particular.