«Beiras tiene que salir de su laberinto»

LUIS VILLAMOR SANTIAGO

GALICIA

Emilio Pérez Touriño, secretario general del PSOE gallego Si algo ha conseguido Fraga en esta sexta legislatura es romper el contumaz muro opositor en el Parlamento gallego. Touriño y Beiras ya no votan unidos. O lo hacen menos, en una escenografía en la que Fraga almuerza con ambos y elige a Beiras como pareja de baile. El secretario general del PSdeG reconoce al presidente de la Xunta, en esta entrevista, una postura «cabal» cuando apoya en el Parlamento una iniciativa del PSOE para que Galicia esté presente en la UE. Fraga lo viene diciendo desde 1994. Pero con la misma contundencia estima «poco serio» que el presidente contemple coaliciones con el BNG. El «feeling» entre Fraga y Beiras es, a su juicio, pura coyuntura. Touriño tira a dar: «Beiras tiene que salir de su laberinto».

07 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Touriño observa sobre el consenso que le preocupan los logros para Galicia, y muy poco la escenografía construida entre Fraga y Beiras. -Están contentos con el diálogo, pero Fraga parece preferir al BNG. -Mire, lo positivo del diálogo útil es que normaliza la vida política gallega, que se convierte en un elemento de estabilidad. El PP ha tardado doce años en entenderlo. -¿Cree que los ciudadanos comprenden bien este nuevo escenario? -Yo percibo cierta dosis de perplejidad, de desconfianza, en la calle, en los bares, en los pasillos del Parlamento... Hay que hacer pedagogía cuando se salta tan rápido de la situación anterior a otra de alabanza mutua. Personalmente, puedo tener el temor de que se confunda diálogo con adhesión plena. -Fraga y Beiras demuestran todos los días un cierto feeling que a usted se le resiste... -Veo con cierto grado de distancia esta pirueta política final de Fraga, en la que está inmerso el BNG. Tiene mucho que ver con el proceso interno de ambos partidos. El Bloque está viviendo la salida de su propio laberinto, en el que está metido desde el 21-O. Imagine qué equivocación puedo tener yo sobre quien hace dos meses negaba la legitimidad democrática del presidente y le tildaba de peste y fascista. -Lo cierto es que Fraga ha elegido a Beiras para bailar esta pieza... -No estamos preocupa-dos por ser pareja o dejar de serlo. Son episodios no sustantivos, pese a lo que pueda parecer. Una inciativa socialista sobre la presencia de Galicia en la UE, en la que el BNG se abstuvo, ha sido apoyada íntegramente por el PP. PSdeG y PP están dispuestos a coincidir en lo básico. ¿Ha sido una argucia del PSOE? No, sino la posibilidad de que se produzca un avance en la vida política. Hemos conseguido que el PP se comprometa con el empleo de los jóvenes y la salud bucodental. Y seguimos sin saber si el nacionalismo gallego mantiene la misma posición que los nacionalismos catalán o vasco. -Fraga ha llegado a hablar del BNG como socio de gobierno, ¿dónde estaban ustedes? -Que a los tres meses de gobierno se hable de coaliciones y, por cierto, se adelante la posibilidad de remodelar ese gabinete, sin ponerlo en rodaje, ni es serio ni los gallegos lo pueden entender. No hay necesidad de coalición con el PP. Sería perpetuarlo en Galicia. -Se olvida del BNG... -Al BNG, insisto, le deseo que salga cuanto antes de su laberinto. -¿Le pasa a usted algo con Beiras? -No, pero cada vez que sube a la tribuna hace oposición de la oposición y alabanza del partido del poder. -Quizá tenga que ver con su postura en las autonómicas de negarse a pactar con el BNG... -En ese proceso lo que hemos dicho es que no contribuiríamos a hacer presidente a Beiras, y los electores gallegos lo han entendido. A cuatro años vista, tenemos líder y proyecto. PP y BNG no pueden decir lo mismo. -¿Tiene previsto algún encuentro con el portavoz del BNG? -La política requiere su tempo. Si por mi parte se hicieran movimientos cuando el otro está en la salida de su laberinto generaría injerencias no deseadas. Tiempo habrá en el que se desarrollará el lógico y necesario diálogo con el nacionalismo. -¿Pactarán con los nacionalistas en las municipales? -Son los ciudadanos los que mandan. Hay diferencias con el BNG y creo que los ciudadanos piensan que somos alternativa al PP. Pero siempre habrá mano tendida, porque la alternativa que quiero construir al PP desde el PSOE incluye la cultura de entendi-miento con el nacionalismo, aunque el BNG tenga dudas. -Cuiña ha marcado distancias con el BNG en el Parlamento... -No se puede entender ésto desligado de la sucesión de Fraga, ligado a Madrid y Aznar. Es la primera vez en la historia del PP que hay una posición de desmarque claro, y en sede parlamentaria, entre una persona relevante del PP, como el señor Cuiña, y el señor Fraga. Con luz, taquígrafos y redoble de tambores. -¿Las posiciones de Fraga sobre la UE tienen que ver con un pase de factura a Aznar? -No tengo interés en que afloren las contradicciones en el PP, pero es obvio que las hay, cuando Fraga coincide con el PSOE en su papel cabal de presidente. ¿Es vendetta? Está corrido que se trata de pasarle factura por el último congreso y la desautorización de sus planteamientos. -¿Es usted de los que piensa que Fraga no repetirá? -Le he oído decir que antes del fin de esta legislatura ordenaría su sucesión y relevo. Él mismo lo ha anunciado y le genera problemas. Me remito al desmarque del señor Cuiña. -Pujol ha hecho los deberes sucesorios y el empresariado se lo agradece. ¿Percibe en Galicia preocupación al respecto? -Aunque Fraga pretenda ocultarlo y tenga que prolongar esta transición, en Galicia su sucesión preocupa al empresariado gallego, que necesita referencias, saber qué va a ocurrir. Creo que Fraga está actuando en clave de despedida y final de ciclo. -Se presentan hoy en día como partido sin problemas, pero están sin ejecutiva en Ourense... -El PSOE en Ourense tiene que hacer una refundación. Tiene que haber un nuevo nuevo estilo. -¿Le sobra gente allí? -Nunca sobra gente. Es cuestión de estilo, insisto, y vamos a abrir un nuevo ciclo en Ourense. -Pero se le ha ido del Parlamen-to el cabeza de lista, Javier Casares... -Tiene que ver con sus expectativas profesionales. -Permítame, ¿efecto Zapatero o efecto Axe? -Su capacidad está plena, pero, desgraciadamente, el Gobierno ha entrado en el maquillaje: el IPC, la EPA, y ahora destroza el CIS, cuya credibilidad está por los suelos. Zapatero es un líder muy valorado.