El responsable de Política Agroalimentaria argumentó ayer que el cierre de explotaciones demuestra que el campo gallego se adapta a la modernidad propia de otros países de la Unión Europea. Diz Guedes admitió que hay menos granjas, pero más producción. En este sentido, expuso que este año habrá 23 millones de euros (3.800 millones de pesetas) para el cese anticipado de la actividad, establecido en los 55 años. Este dinero, según el conselleiro, «servirá ós gandeiros para poder exercer un dereito». El diputado Francisco Sineiro, del PSdeG, expresó su preocupación por la pérdida de peso relativo del sector agroganadero gallego por el despoblamiento del rural y por la falta de relevo generacional en las explotaciones. El socialista cuestionó con cifras las políticas públicas para rejuvenecer el campo y aseguró que en el año 1997 había 12.000 «mozos», cuando ahora la cifra es de 4.600. Duras críticas Emilio López, del BNG, apeló al tono irónico en su exposición y dijo que con este presupuesto había que hacer como con los toros malos, «devolvelos ó corral». El nacionalista aseguró que las partidas son «descorazonadoras» y, a modo de ejemplo, se refirió al apartado relativo a la investigación y el desarrollo. Según su denuncia, se destina más dinero a actividades de promoción (800.000 euros) que al apartado de I+D (600.000 euros).